domingo

Una lágrima de cemento.


 

Una bruma irreal cubre la casa. El pasado ha tomado vida y los relatos de mi madre, guardados en mi memoria, regresan, se hacen carne en mi garganta y la cierran con una tenaza de recuerdos lejanos.

Está frente a mí, es una digna señora destruida por los años, manteniéndose a pesar del tiempo y las tormentas. Mis ojos la recorren y los detalles de los que mi madre hablaba, surgen arañados por los años. En la terraza, las cortas columnas, desde donde miraba la calle, esa calle que le estaba vedada por la autoridad de un padre rígido, eran su ventana al mundo. Prohibida la calle, las amigas y las salidas a la plaza. Un castigo que nunca entendió ni de niña, ni de adulta, cuando con dolor me relataba su vida en la casa de Belgrano.

Hoy la casona es una lágrima, que se quiebra en las paredes ennegrecidas por el tiempo y el abandono. Mi imaginación vuela, trae rumores de voces que ya no están, y la brisa las lleva como a hojas secas, sin rumbo ni norte a dónde llegar.

Sin embargo, entre tanta tristeza, una nota de luz la da una planta que ha nacido sola, entre las grietas de la pared, y entre sus hojas, bella y luminosa; sus flores. Ante tanto desconsuelo, esa pequeña luz de vida, me descubrió una sonrisa y el pesar que surgió con la remembranza, se diluye, se apaga, ante la vida que continúa.

Comprendí que no vale la pena quedarse añorando aquel pasado que no me pertenece y que los muertos no lloran, lo que no tienen es remedio, ni retorno.

 




 

 


 

30 comentarios:

J.P. Alexander dijo...

Hermoso relato y buena reflexión. Te mando un beso y t e deseo una buen semana

Hada de las Rosas dijo...

Hola, buenas noches hermosa mariarosa!
como estas pasando este fin de semana largo,
espero que muy bien, descansando.

Me encanta tu historia, es tan nostalgica...
la casona de Belgrano en el gris del ayer esta soñando.
Las casas antiguas son un tesoro de recuerdos
que las arenas del tiempo no pueden borrar.

Habran sido felices sus moradores? en que rincon quedaron
los ecos de todas las voces que las habitaron a través de decadas,
generacion tras generacion?

Las casonas antiguas tienen algo magico por el perfume de su pasado,
a veces pienso que me gustaria vivir en una casa asi.

Que pases un lindo dia mañana y te mando un abrazo virtual (por la cuareterna) :D

Susana Moreno dijo...

Bonito relato con un poso de esperanza. Un beso

Elda dijo...

Ni remedio ni retorno, pero son inevitables los recuerdos y más cuando no tienen respuestas, como queriendo investigar en la situación. Pero si es verdad que cualquier detalle en ese momento, difumina el recuerdo tapando quizás hasta otro momento que vuelva a surgir.
Precioso relato lleno de esa mágica nostalgia que guardan las casas de otros tiempos.
Como siempre ha sido un placer leerte.
Un abrazo María Rosa, y buena semana.

Ernesto. dijo...

Un título apropiado a la esencia del relato!

Abrazos Mariarosa.

Rafael dijo...

Hay muchas lágrimas así, retenidas en los ojos del alma...
Un abrazo.

Rita dijo...

Un relato interesante y con una reflexión a tener en cuenta. Nunca hay que quedarse en el pasado, y mucho menos si es un pasado que no es el nuestro.
Un abrazo

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El pasado cuánto destruye. Siempre que miro las casas viejas y que fueron de feudales, hablan de opresiones a la mujer. Un abrazo. Carlos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El pasado cuánto destruye. Siempre que miro las casas viejas y que fueron de feudales, hablan de opresiones a la mujer. Un abrazo. Carlos.

VENTANA DE FOTO dijo...

Es inevitable, sentir una sensación de tristeza, cuando visitas una casa cerrada y ya no están allí tus familiares. Los recuerdos vuelven a tu mente y un sensación de dolor entristece tu corazón.

Besos

Campirela_ dijo...

Muy buenas querida mariarosa , cuando se viaja al pasado y ves esa casa que ya tiene grietas los recuerdos son inevitables nos llenamos de nostalgia y añoranza ...el pasado siempre estará ahí pero debemos seguir con la vida y eso es el futuro y presente. Un fuerte abrazo con todo cariño

Auroratris dijo...

Es cierto que si miramos ciertos ayeres, estos nos sacan esa lágrima de nostalgia o añoranza. Pero finalmente debemos quedarnos con ese espíritu de caminante de vida. Precioso y emotivo, mariarosa.

Mil besitos para ti ♥

Volarela dijo...

Un relato narrado con sutileza y belleza en los detalles; que te desplaza a aquel mundo triste y cerrado, pero que concluye con serena ecuanimidad.
Me ha gustado; me ha dejado muy buen sabor.
Un abrazo

Margarita HP dijo...

Mi querida Maria Rosa, pero que bonito escribes. Leerte es sumergirse en otro mundo. Me ha encantado tu reflexión, pero además, como lo has contado. Preciosas las metáforas y las descripciones. Un beso muy fuerte :D

Siby dijo...



Cuanta nostalgia ver esas casas
recordando el pasado, pero así
nos traiga tristezas, también
es lindo recordarlo y volverlo
a vivir, te felicito Maria Rosa,
siempre nos regalas linduras.

Besitos dulces
Siby

Mª Jesús Muñoz dijo...

A veces duele el pasado y esa lágrima de piedra retumba en el interior...Pero esas flores nos recuerdan que todo se renueva y la esperanza está ahí para que la tomemos, la sintamos en profundidad, porque los muertos también fluyen en el mas allá y sonríen al vernos nostálgicos, María Rosa. Mi felicitación por tu relato que conmueve y nos hace reflexionar a todos.
Mi abrazo y feliz semana, amiga.

Sara O. Durán dijo...

Aunque sea una brizna de luz, sirve de puente hacia pensamientos más alegres. Como en tu afortunado texto.
Un abrazo!

Jorge M dijo...

Conozco ese sentir, muy lindo y muy sentido escrito, tu bondad se logra sentir. Hermoso escrito, un abrazo amiga

Sandra Figueroa dijo...

Nostálgico y bello relato. Es bonito cuando esos recuerdos llegan pero el día avanza y hay que seguir. Saludos amiga.

RECOMENZAR dijo...

me gusta tu nostalgia va pegada a la mia
bella tu entrada querida
Un abrazo inmenso

RECOMENZAR dijo...

te dejo un beso desde Miami a Buenos Aires

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

CUÁNTA POESÍA en este cuento que trae nostalgias, pero deja una gran lección. La vida sigue y los muertos bien muertos deben quedar atrás. UN abrazo desde mu cubil colombiano.
cARLOS

Mirella S. dijo...

Rememorar otros tiempos, otras personas siempre trae melancolía y, quién sabe por qué, prevalecen los recuerdos tristes. Fue bueno ver el verde y las flores para dar vuelta una página.
Muy bien contado, con imágenes poéticas logradas.
Un abrazo, Mariarosa.

el oso dijo...

esas pequeñas señales, que dan los brotes en medio de la desolaci´pon son las invitaciobnes de la vida a seguir dando batalla.
Bellísimo
Besos

Rajani Rehana dijo...

Fabulous blog

Rajani Rehana dijo...

Please read my post

Laura. M dijo...

Los recuerdos son inevitables y seguimos ahondando en ellos buscando la respuesta.
Nostlálgico relato. Hay que seguir caminando amiga, esa nueva vida calmó un poco tu sentir.
Buen fin de semana mariarosa. Cuídate.
Un abrazo.

El Baile de Norte dijo...

El pasado es pasado cuando de verdad lo superamos,...

José A. García dijo...

Bueno, pero si la casona está en una zona de Belgrano que no sea patrimonio arquitectónico, o histórico, se puede reconciliar con su pasado vendiéndola por unos cuantos miles de dólares... Eso siempre ayuda.

Saludos,

J.

Lady Blue dijo...

Hola mariarosa, tu texto es nostálgico y muy bonito. También soy de la idea de que a los que han partido hay que dejarlos descansar en paz. Te agradezco tu paso por mi blog y te deseo una bonita semana, un abrazo.

Una lágrima de cemento.

  Una bruma irreal cubre la casa. El pasado ha tomado vida y los relatos de mi madre, guardados en mi memoria, regresan, se hacen carne en...