Dina
era para sus compañeros de trabajo; un misterio. Federico descubrió en ella un
ser extraño, le recordaba a alguien, no lograba dilucidar a quién. Algo había
en Dina que despertaba pasión y temor a la vez.
Vestida
siempre de negro, rubia, sensual, trajes ajustados que realzaban sus curvas, era
hermosa, solo mirarla enamoraba.
Federico
perdía la concentración cada vez que Dina lo miraba, sutilmente se fue
acercando a ella, la invitaba a una exposición, a ver una película y cada noche
la dejaba en la puerta de su casa, un beso en la mejilla y cada uno a su hogar.
No encontraba las palabras para romper el cerco de su timidez.
Cuando
ella lo invitó a cenar, creyó tocar el cielo con las manos.
Esa
noche Federico llegó con un ramo de flores y una cara de baboso total.
Cenaron,
luego el café, música, bailaron y se fueron poniendo románticos. Descubrió que
los ojos de Dina cobraban un destello azulado al mirarlo.
Ella
fue a ponerse algo liviano y Federico, nervioso dio vueltas por el cuarto,
escuchó un canto… ¿Un pájaro, a esa hora…?
Se sentó en un sillón de pana negro. Era cómodo, demasiado cómodo, tan
placentero que comenzó a hundirse en los mullidos almohadones, se hundía más y
más. Intentó salir, no pudo, intentó gritar fue imposible, llamaba a Dina y la
voz se ahogaba en su garganta, la pana lo abrazó hasta quitarle el aire. No
entendía que pasaba, un aleteo le llegó cercano, luchaba por desprenderse del
abrazo del sillón, transpiraba, el aire no llegaba a sus pulmones y como en un
sueño la vio…
Allí
comprendió Federico el misterio de Dina, lo último que escuchó fue el canto de
aquel pájaro, que no lograba recordar, hasta que se hizo la luz y la reconoció,
ante sus ojos aterrorizados, estaba ella; Black Canary.

14 comentarios:
Leer tus cuentos es tan agradable que a veces vuelvo para repetir lectura. Tienes arte y calidad como escritora y eso ilusiona venir a tu blog. Un abrazuco
Què susto. Un beso
Me gustan tus relatos. Tan reales, tan sentidos.
Saludos
Qué delicadeza, Mariarosa. En esta rubia que retratas hay algo más que sensualidad: hay un instante detenido, una luz que acaricia y un gesto que parece hablar sin palabras. La imagen acompaña ese clima de ternura contenida, como si el tiempo se inclinara un momento para escucharla. Tus versos, siempre tan precisos, le dan un alma que se intuye más allá de lo visible. Gracias por este regalo tan suave y tan humano. Abrazo agradecido.
¡Qué bien trenzas tus relatos! Me ha encantado. saludos
Una preciosidad; me encanta el misterio, cómo se va comiendo el sillón al pobre hombre y ese canto, no de sirena, pero igualmente dañino. Un besote, María Rosa.
Me gusto mucho tu cuento. Te mando un beso.
Epa, que plot twist! me gusto mucho como fue creciendo la tension de a poquito y el remate con Black Canary es genial, totalmente inesperado, mezcla de comic y terror, un toque dark.
Excelente historia, querida amiga. Que tengas una serena noche.
Buenos días! el misterio es mi preferido en libros y películas.
El sillón tiene hambre, una excelente metáfora.
Feliz miércoles.
Un abrazo
¡Guauuu! Me he quedado sin aliento María Rosa.
Tienes el don de la escritura, y ni qué decir de los cuentos de misterio.
¡Excelente!
Va mi abrazo
Supongo que todo fue una sorpresa para Federico, con esta mujer legendaria, que sólo emerge para cobrar cuentas a quienes obran al margen de lo legal. Un abrazo. Carlos
Debo decir que me atrajo el título.
Luego el nombre me hizo acordar a la heroína de DC. Y efectivamente, resultó ser Black Canary, con su ajustado uniforme.
Sólo que recurrió a la seducción en lugar de las artes marciales. ¿Qué habrá hecho el tímido protagonista?
Un abrazo.
Querida amiga ! Mulher! Você é a essência da resiliência, a arte da compaixão e o poder da mudança. Que o seu dia seja repleto de amor, reconhecimento e celebração! ❤️
Feliz Dia Internacional da Mulher!
Abraços da amiga Lourdes Duarte.
Por eso no hay que confiar en las rubias, nunca (leer en tono sarcástico, o no).
Saludos,
J.
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