martes

El hombre y su amigo.

 


Los veía pasar todas las tardes, recorrían la plaza, luego el hombre se sentaba en el bar de la esquina y pedía un aperitivo, pasaban horas, hasta que hombre y perro se retiraban.

Cierta tarde estábamos en mesas cercanas, me animé y le comenté al señor:

—Siempre los veo pasear, hombre y perro se hacen buena compañía.

—Este pichicho me salvó la vida —dijo con una sonrisa apenas esbozada— yo no quería vivir más desde la muerte de mi esposa, había caído en una tristeza, que me ahogaba, cuando uno de mis nietos apareció con un regalo, así me dijo, era un perro abandonado, protesté, me enojé y ya ve, al llevarlo a caminar, camino yo, al cocinar para él, cocino para mí, la rutina de mi vida hoy tiene un motivo, y tengo con quien hablar...nos salvamos mutuamente.

Se levantó, hombre y perro se alejaron a paso tranquilo, se fueron perdiendo de mis ojos hasta ser apenas dos sombras al final de la avenida.


Foto de Robert Doisneau.

 

 


17 comentarios:

Alfred dijo...

Por eso son animales de compañía. ;)
Un abrazo.

ETF dijo...

Qué placer leer esta historia tan sencilla y tan honda, donde la compañía entre un hombre y su perro se convierte en una forma de salvarse mutuamente. La escena de la plaza, el aperitivo en el bar, esa rutina que parecía vacía hasta que el pichicho llegó a su vida, está narrada con una delicadeza que emociona. Cuando él confiesa que cocinar para el perro es cocinar para sí mismo, que caminar con él es volver a caminar por la vida, uno entiende que a veces el amor llega en cuatro patas y sin hacer ruido. El final, con esas dos sombras alejándose despacio por la avenida, deja una imagen que se queda.
Un fuerte abrazo.

Campirela_ dijo...

Dos vidas salvadas por la mutua compañía.
Es increíble la complicidad que un animal de compañía te puede llegar a dar
Un fuerte abrazo.

Brurata dijo...

Es una historia de amistad preciosa. Tan sencilla como la vida misma Los perros o cualquier otro animal de compañía pueden llegar a ser muy importantes en la vida.
Un abrazo

Ester dijo...

Un cuento preciosos, quien tiene perro sabe de la compañia que hacen, y cuando uno está solo aun más. Un abrazo

J.P. Alexander dijo...

Una linda historia los animales son un tesoro. Te mando un beso.

Juan L. Trujillo dijo...

Bella historia. Pero la persona a quien se ama, no puede sustituirse con un perro.
Besos.

Lu dijo...

Conmovedor relato María Rosa. Sin duda esos dos se ayudaron mutuamente y se acompañan conformando así un verdadero hogar en el que ya no cabe espacio para la soledad.
Va mi abrazo

Conchi dijo...

Que lindo y tierno relato.

Abrazos.

Valdo dijo...

Un perro puede llenar no sólo el vacío que deja una persona, sino que otorga una clase de compañía que nadie más que él puede dar.
Muy tierno relato.
Un abrazo.

🌺 Hada de las Rosas 🌺 dijo...

Que entrañable historia. Ese nos salvamos mutuamente, es tal cual ; a veces un animal llega a nuestra vida sin que sepamos cuanto lo necesitamos. Un besote, feliz septiembre 🐾

Mari Carmen dijo...

Hola M. Rosa, bien hallada.
Después de las vacaciones, vuelvo a visitaros. Me encuentro con una historia conmovedora y hermosa historia. Siempre he tenido mascotas. El perro es de lo más fiel, intuitivo y cariñoso que te puedas imaginar.
Gracias por esta bella historia.
Mi madre decía del perro: "Solo le falta hablar" y es cierto.
Un gran abrazo.

José A. García dijo...

Hay quienes los necesitan más que otros.

Saludos,
J.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Los animales son nuestros hermanos pequeños...llegan a nosotros para ayudarnos y esta historia es un precioso ejemplo de ello, amiga...
Mi abrazo entrañable y agradecido por tus buenas letras y tu cercanía.

Soñadora dijo...

Que gran bendición obtuvo con ese regalo que al principio le incomodó. Tiene ahora un motivo y alegría para vivir. Como ayuda tenerlo en esos momentos!
Abrazos

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

Ĺos perros tienen esa partic,ularidad que bien caracteriza en esta historia. A veces. me hago a la idea de que provenimos de los perros
Un abrazo. Carlos

carlos perrotti dijo...

Maravilloso relato ilustrado con la foto de Doisneau y el Poeta Prévert. Los perros son maestros, amiga!!

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