martes

La caja fuerte.


 

 

Quiso encender la luz, pero se contuvo, tal vez algún vecino del edificio de enfrente lo notara y avisaría al portero,  y este subiría hasta el tercer piso a ver. No le hacía falta iluminación, Raimondi conocía cada detalle de la oficina. Veinte años son suficientes para saber en qué rincón la alfombra hace una arruga, veinte años son una vida; su vida.

El actual director, Jaime Alpeche, consideró que ya no lo necesitaba y que lo mejor era despedirlo.  Le había hablado con voz pausada, intentando convencerlo de lo mal que iba la empresa y que pronto darían de baja a todos los empleados.

—Pero, su padre, me prometió…

No lo dejo continuar.

—En tiempos de mi padre el país nadaba en abundancia y nuestros productos se vendían como el pan, ahora las ventas han disminuido a menos de la mitad… considere que usted es el más antiguo empleado y no podemos pagarle una indemnización.

—No me puede dejar en la calle y sin un peso…¿y mi familia?

—Es la vida y es culpa de este país Raimondi, acá todo puede suceder…

Sabía que le estaba mintiendo, querían dar bancarrota y fugarse quién sabe a dónde, lo había escuchado hablar con alguien de su confianza y explicarle los detalles.

 

Quitó el cuadro.

Abrió la caja  fuerte y fue colocando  con todo cuidado, los fajos de dinero, en una bolsa.

Cerró, puso el cuadro en su lugar y sin hacer ruido y salió. Bajó las escaleras que daban a la puerta de atrás.  El portero le contaba a todo el mundo, que siempre la dejaba abierta los días jueves,  pasada la medianoche, entraba la rubia de la florería y cuando ella se iba, a eso de las cuatro, el romántico amante, cerraba.

En la calle respiró hondo, caminó hasta su coche, arrancó y varias cuadras adelante, se detuvo, se quitó los guantes y los arrojó en un contenedor.

 

Don Justo Alpeche, había levantado esa fábrica de la nada y le prometió, tres mese atrás, el cargo de socio general.  Nunca había querido integrar a su hijo a la empresa, lo consideraba un vago y no ahorraba palabras para descalificarlo. Pero la muerte  sorprendió al pobre tipo antes de lo pensado  y Jaime Alpeche, un crápula, destruyó en poco tiempo, lo que el padre había levantado con esfuerzo durante años.

Raimondi nunca hubiera defraudado a don Justo,  siempre lo respetó. Será por eso que el viejo confió en él y le entregó las llaves de la empresa y la clave de la caja fuerte, fue durante años un secreto entre los dos. Jaime nunca iba a saber la verdad, menuda sorpresa se iba a llevar.

 Pobre tipo Jaime Alpeche, él que se creía conocedor de todas las artimaña, resultó engañado por su propio padre.

 

 

Cuento ya editado y corregido.

 

 


41 comentarios:

lunaroja dijo...

Sos una excelente narradora!
He disfrutado mucho de tu relato.
Un abrazo!
me gusta mucho tu blog!

José Luis Asensi dijo...

Una bonita historia si fuera así, que el padre, aún siendo padre, viera como era el hijo e hiciera lo que tenía que hacer, no dejar todo su legado a un sinvergüenza sin ningún miramiento.
Me ha gustado tu relato. Una historia que al final hace justicia y que es inesperado.
Tenías nuestra atención puesta en la injusticia y no en la justicia.
Muy bueno.
Un abrazo.

Rafael dijo...

La verdad es que empecé a leer y me sonaba de haber leído algo parecido y no sabía dónde, así que al final ya sé la respuesta. Te ha quedado muy bien, felicidades.
Un abrazo.

eli mendez dijo...

Ayyyyy Mariarosa!Me ha encantado!!!
Además de disfrutar de tu excelente forma de narrar, de tu creatividad que admiro cada vez que llego a tus espacios, hoy nos dejas una de esas situaciones que al menos por aqui tenemos tristemente tannnn vistas!!cuanta gente despues de haber trabajado toda una vida haciendo culto de su honestidad queda en la calle por estos crápulas! Pero bueno...aqui me hiciste reir un poco porque "se dio vuelta la tortilla!!!" jajaja Excelente!!!!
que tengas un dia estupendo!!!!Besossss

Mari Carmen Polo Soler dijo...

Qué bien lo hizo el padre, María Rosa. Sabía bien de qué pasta estaba hecho el hijo, desde luego. Me ha encantado tu relato 😊
Un abrazo y buen miércoles.

Campirela_ dijo...

Bien hecho, era lo menos que se merecía el jefecillo, porque la palabra jefe le vendría muy grande.
Un buen cuento, me alegro que lo volvieras a editar.
Besote para ti.

Auroratris dijo...

Unos dicen que es el karma... Me ha gustado mucho cómo has planteado este tema de la confianza. Muy bien narrado. Te felicito.

Mil besitos para ti, Mariarosa y feliz semana.

Ester dijo...

“padre trabajador, hijo vividor, nieto mendigo” aquí no ha habido tiempo de que llegara el nieto pero no estoy de acuerdo en el robo. Abrazucos

Anton C. Faya dijo...

Excelente clima Mariarosa, me encanto tu relato. Me he mudado a tus letras...

J.P. Alexander dijo...

Muy buen final genial relato

Elda dijo...

Un cuento estupendo. Me encanta la temática y el aire que le has dado, y que decirte del final
tan bien merecido para ese hijo lapidador de fortunas.
Me ha gustado mucho María Rosa, y siempre sorprendida de tanta imaginación.
Un abrazo y que pases un bonito día de la Inmaculada.

Susana Moreno dijo...

El engañador engañado. Un beso

buhoevanescente dijo...

Me mantuvo muy entretenida😊
Fantástico.
Gracias por compartirlo.Abrazobuho 🌷📚🌈

Lu dijo...

Ayyy María Rosa!
No dejas de sorprenderme
¡Una maravilla tu manera de relatar!
Me encantó la historia y ¡espectacular! su final feliz.
Feliz para ese hombre que injustamente habría quedado en la calle sin más.
Y merecida para ese tipejo que le importaba nada del prójimo.

Abrazo

Marinela dijo...

Querida MªRosa: Después de mucho tiempo, ayer abrí el ordenador y hoy lo he vuelto hacer. He pasado más de una hora leyendo tus cuentos con los cuáles he pasado ese tiempo muy entretenida, disfrutando de tu escritura tan amena y llena de intriga y suspense.
Espero seguir con las ganas de retomar mis aficiones y visitar a los blogs amigos.
Un abrazo

Mª Jesús Muñoz dijo...

El padre era muy inteligente y sabía que podía ocurrir cualquier cosa, asi que premió a su socio desde el cielo, mientras el hijo ignoraba que, el universo hace justicia y todo lo pone en su lugar...Gran maestría y rotunda claridad en tu relato, María Rosa. Muy bueno, amiga.
Mi abrazo entrañable y admirado por tu amor a las letras.

RECOMENZAR dijo...

ME ENCANTA LEERTE ERES MUY BUENA ESCRIBIENDO

Sandra Figueroa dijo...

Hay muchos hijos así, que al ya no vivir su padre se malgastan todo lo que a ellos les costo.... no les importa. Y que triste es que te despidan asi sin nada.... Lo bueno es que en este gran relato, ese hijo ingrato se llevara una sorpresa. Saludos amiga.

Volarela dijo...

Ingenioso y como siempre narrado tan bien en que no se puede una perder ni una línea.
Me parece sacado de la vida misma, es ese cuarto de atrás, esos secretos que no se ven... pero se manifiestan cuando llega el momento.

Un fuerte abrazo, y hasta prontito :)

Margarita HP dijo...

¡Hola amiga mia! ¡Qué buen relato! Y que buen escarmiento... Besos :D

María Pilar dijo...

Hola, Rosa, qué cuento más actual. Solo que al revés de la realidad cotidiana, aquí ganan los que se lo merecen. Me ha gustado cómo nos vas llevando hasta ese final tan redondo.
Un abrazo.

STARLIGHT dijo...

Muy buen relato, recubierto de algunas verdades que practican los humanos, me gusto mucho gracias por compartirlo, saludos cordiales desde mi querida Guatemala

Ernesto. dijo...

Un buen sistema, en los tiempos que corren, para cobrar la indemnización por despido improcedente!

Las "artimañas" de la vida sirven igual para un roto que para un descosido.

Abrazo Mariarosa.

retazosmios dijo...

Hubiese jurado que este post lo había comentado, tal vez no pulsé a publicar. Bueno, la cuestión es que no está mi comentario.
Hasta el final me has tenido en vilo, menos mal que no termina como pensaba.
Estupenda narrativa como ya nos tienes acostumbrados amiga Mariarosa.
Un gran abrazo y buen fin de semana.

Laura. M dijo...

Que secreto más bien guardado. Y que bien lo resolvió. Siempre nos sorprendes.
Buen fin de semana Mariarosa.
Un abrazo

Hada de las Rosas dijo...

Cosas que pasan y suceden mas de lo que creemos, de una generacion
a otra se puede acabar con todo el esfuerzo de una vida.
Besos, mariarosa, un abrazo grande

lanochedemedianoche dijo...

Tu relato se me hace actual, todo lo que nuestro país soporta es indescifrable, me gusto tu relato mucho.
Abrazo

José A. García dijo...

A las palabras se las lleva el viento suelen decir los recién llegados sobre lo que se pactó o pautó con anterioridad, si no hay nada escrito entonces no vale.
Bien recibido lo tiene el crápula ese.

Saludos,
J.

Meulen dijo...

Hechos bien reales cuentas aquí estimada, ya se sabe lo que los herederos hacen a sus herencias que no le han costado ni un esfuerzo y lo peor abusan de otros por su beneficio.

Te dejo un abrazo.

Hada de las Rosas dijo...

♥….-*♥♫♥**♥♫♥**♥♫♥*-….♥
.-*♥♫♥FELICES FIESTAS♥♫♥*-.
♥….-*♥♫♥**♥♫♥**♥♫♥*-….♥
QUE TAL MARIA ROSA!
DIOS TE BENDIGA Y QUE
ESTE NUEVO AÑO LLEGUE
CON MUCHO AMOR MAS QUE NADA.
BESOS Y TODO MI CARIÑO
*♥♫♥Hada de las Rosas♥♫♥*-

Sneyder C. dijo...

El padre sabía como era su hijo, no confiaba en el.
El secreto del padre fue guardado y bien solventado por el trabajador de confianza.
Me ha gustado el relato.

Mis mejores deseos en esta Navidad.que esté llena de amor junto a tus seres queridos.

Un fuerte abrazo



retazosmios dijo...

Apreciada mariarosa, paso a desearte lo mejor en estas entrañables fiestas navideñas en compañía de tus seres queridos.
Un gran abrazo.
¡FELIZ NAVIDAD!

Mari-Pi-R dijo...

Un buen relato como siempre de los tuyos.
Así se pierden muchas de las buenas empresas cuando no hay la misma continuedad con los herederos.

Que tengas unas bonitas fiestas navideñas con buena salud y acompañia.

Un abrazo.

Hada de las Rosas dijo...

∩ ∩
( ๑•ᴗ•๑)
ପ(⌒ づ♡Feliz Navidad, mariarosa
Muchos besos y abrazos.

Lu dijo...

María Rosa, paso a desearte que pases unas fiestas con alegría y mucho amor.
Con quien vos quieras y como lo quieras pasar.😷🥂 🎅🎄

¿Todo bien?
Me sorprende tu larga ausencia sin publicar.

Abrazo y ¡felicidades!

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Un cuento reivindicativo, escrito con la capacidad narrativa de tu pluma. UN abrazo, apreciada amiga, y que sean unas fiestas de felicidad. Carlos

Hada de las Rosas dijo...



♫♫.•*¨`*•..¸ ☼ ☼ ¸.•*¨`*•.♫♫♫.
╔═════════ ೋღღೋ ═════════╗
ೋ ~~* FELIZ NAVIDAD MARIA ROSA*~~ ೋ
╚═════════ ೋღღೋ ═════════╝
♫♫.•*¨`*•..¸☼ ☼ ¸.•*¨`*•.♫♫

Costantino dijo...

Una bella narrazione, complimenti !
Buone Feste dal Piemonte, Italia.

Enca Gálvez dijo...

Hola Mariarosa a sido un disfrute leer tu relato magistralmente escrito lleno de paradojas, como la vida misma...
También desearte un feliz año 2022 lleno de salud, paz y amor, para ti y tus seres queridos.
Un gran abrazo.

Somos Artesan@s de la Palabra dijo...

Hola María Rosa, me ha gustado mucho tu cuento, realmente este señor merecía llevarse el dinero, muchas felicidades, que el año que comienza sea excelente, saludos. Patricia

Ernesto. dijo...

Buenas noches amiga.

Largas vacaciones de Navidad te has tomado. Deseo que las causas sean de bienestar!

Abrazo Mariarosa.

Un milagro de diez minutos.

  La noticia le llegó como un mazazo, su padre se moría y quería verla.   —Los médicos  dijeron que no le queda mucho tiempo—apenas hora...