domingo

Una gitana.








Busqué tinta roja y una lapicera con pluma cucharita, tal como me había dicho la gitana (fue difícil encontrarla en las librerías de mi barrio, ya nadie escribe con esas plumas, era la respuesta, hasta que en un viejo negocio del Once, la hallé) y en un pequeño papel, escribí el nombre, lo doble varias veces,  y lo guardé en el fondo del frízer.
Me sentí una tonta, cómo iba a creer semejante pavada…
Pasé todo el día abriendo el frízer y mirando esa real muestra de mi estupidez, que desde un cúmulo de hielo permanecía intacta. No sé que esperaba ver, al fin, me dije,  lo mejor es tirarlo a la basura. Pretendí quitarlo  y ya se había congelado, consideré que era una confirmación de que debía seguir allí.

Mi drama había comenzado un año atrás cuando el contador de nuestra casa de modas, nos había dicho:
—En cuanto me jubile me voy a vivir al campo.
¿Quién reemplazaría a  don Curtis?
Carla llegó a nosotros por recomendación de mi cuñado. Resultó ser una luz con los números.

Meses más tarde comencé a notar demasiada cordialidad entre mi esposo  y Carla. Al principio creí que era mi imaginación, la que me hacía ver detalles muy sutiles de gestos y miradas.
No me había equivocado. Encontrarlos abrazados, me aseguró que estaban viviendo un romance.
Todo sucedió muy rápido, fue un viento que arrasó con mi matrimonio y mis sueños. Claudio aceptó que estaba enamorado de Carla y que debíamos separarnos, accedí sin protestas. Qué podía hacer  si ya no me amaba, abrí la puerta de mi corazón y lo dejé marchar.
Seguí trabajando en el taller de nuestra casa de modas, si Carla era necesaria en la contaduría, mis diseños, mantenían el interés de los clientes y eso Claudio lo sabía, me rogó que siguiera como socia.

A medida que pasaban los meses, el poder de Carla aumentaba, mandaba, exigía, sin la menor delicadeza, ni el personal ni yo la soportábamos. Cuando ya pensaba en un retiro digno, surgió aquel encuentro.
Me había sentado en la plaza San Martín tratando de distraerme y tomar aire. Almorzaba un emparedado y miraba el ir y venir de la gente. Una gitana se acercó y me dijo:
—Te adivino el porvenir por 100 pesos…
Mientras recorría las líneas de mi mano, sonreía,  de pronto, fijó en mí sus ojos, vi en ellos una fuerza que me estremeció, y con  voz ronca de fumadora, me dijo:
—Tú marido te abandono por otra mujer y estás muy triste, pero no todo está perdido…
No respondí, la sorpresa me ahogaba la voz. Ella seguía con los ojos fijos en la palma de mi mano, de pronto, cerró mis dedos y exclamó:
—Es una mala mujer, lo va a destruir como destruyó tu matrimonio, solo le interesa el dinero.
Viendo que yo permanecía muda, creyó que daba por ciertas  sus palabras y continuó con la historia de la lapicera, la tinta roja y el nombre escrito en un papel guardado en el frízer. Me pidió los 100$ y se fue, su figura se fue perdiendo entre el movimiento humano de ese mediodía.  Regresé al taller, aturdida y  temerosa que aquella gitana apareciera de pronto a mi lado, nada de eso sucedió y nunca más la volví a ver.

Una mañana al cruzar Arenales vi demasiado alboroto en la puerta de la casa de modas, tres coches policiales y  el personal  del taller, se hallaba en la vereda. Apuré el paso y pregunté:
—¿Qué pasa, por qué no entran?
—El señor Claudio cerró con llave y dijo que no podemos entrar, que ha sucedido una desgracia.
Una de las planchadoras exclamó:
—Dicen que murió la señorita Carla.
—¡¿Qué?!
Abrí con mi llave y entré.
Encontré a Claudio rodeado de policías, caminaba como un zombi y repetía una y otra vez:
—Llegamos como todos los días, tranquilos y ella estaba bien, fue a la oficina y allí la encontré diez minutos más tarde... estaba muerta, dura … congelada…
Creo que me desmayé.








28 comentarios:

Sandra Figueroa dijo...

Las gitanas aveces dicen la verdad y sus hechizos son efectivos muchas veces, como esta vez, la intrusa murió, congelada...como el papel....me encanto leerla.....saludos

Susana A dijo...

Una gran historia. Un beso

Elda dijo...

Que bonito escribes María Rosa, cada vez que leo tus historias me quedo fascinada, a parte de como las desarrollas, por los temas tan distraídos que siempre invitan a llegar hasta el final, que por cierto es esplendido.
Mis aplausos y un abrazo.

Campirela_ dijo...

Una historia desde luego que preocupante si el poder de ese papel hizo que Carla muriera habrá que pensar lo de congelar ...todo puede suceder la mente humana esta todavía por descubrir..
Un abrazo y feliz semana.

Rafael dijo...

Interesante relato a pesar de ese final.
Un abrazo.

Gladys dijo...

Hooooo, jejejejeje que buen final amiga eres seca para los cuentos me encanta leerte me atrapas de principio a fin en tus letras. Te felicito escribes muy bien en un placer siempre leerte. Un abrazo amiga que tengas una linda semana.

Ángeles dijo...

Una historia que atrapa en su lectura, no sé si es real o creada por ti, pero puede ser cierta las gitanas saben hacer conjuros y ritos extraños que a veces funcionan, eso de escribir con tinta roja y congelar, lo he escuchado en alguna ocasión, pero no el resultado.
Por eso tu lectura, pone el vello de punta... ¿Y si fuera verdad que es efectiva?

Te dejo un abrazo y gracias por escribir tan bien.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Una historia, que nos deja con un escalofrío en el alma, María Rosa...Los conjuros y la magia negra producen miedo y respeto, no me extraña que la protagonista se desmayara...
Enhorabuena por tu maestría en el relato y el suspense.
Mi abrazo y feliz semana, amiga.

Mirella S. dijo...

Hay personas que tienen una percepción especial, una intuición muy desarrollada, en eso creo, pero el tema de los conjuros me da pánico.
Con cierta inocencia pensé que el papel en el frizer serviría para enfriar la relación entre Carla y Claudio, pero vos fuiste hasta el fondo en este excelente relato.
Un abrazo, Mariarosa.

Navegante dijo...

¡Fantástico! Un relato exquisito, muy llevadero.
Hay varios detalles que hacen que sea un gran argumento, con gran desarrollo y un desenlace que deja más que satisfecho al lector. Al menos a mí.
Abrazo.

El Baile de Norte dijo...

A pesar de que Norte no que en el poder adivinatorio de las personas, le fascina el poder de las letras,... porqué "haberlas haylas". Me ha encantado!

El Baile de Norte dijo...

Me he comido una palabra jajaja en realidad quise decir....

"A pesar de que Norte no cree en el poder adivinatorio de las personas, le fascina el poder de las letras,... porqué "haberlas haylas". Me ha encantado!"

Dispculpa!

Margarita HP dijo...

Madre mía María Rosa, eres increible contando historias y dejándonos en suspense. Qué historia más bien hilada y qué intrigaaaaa. Muchos besos :D

Franziska dijo...

Tremendo y fantástico cuento. Eres genial inventando historias misteriosas y con finales que no podemos ni imaginar. Te felicito por esta nueva y sorprendente historia. Un abrazo.

maría del rosario Alessandrini dijo...

Una historia impactante de las mejores de las tuyas, nos haces llegar al extremo del abismo con tus finales inesperados, me encanto Maria Rosa, gracias.
Abrazo

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Fantástico relato, María Rosa. Ese impactante final le da sentido a toda la historia... congelada quedó la "quitamaridos", buena consejera la gitana.

Un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Una buena historia de mal terminar, la ambición muchas veces llega a un mal fin.
Un abrazo.

Buho Evanescente dijo...

Fantastica, historia! aplauso, aplauso, cuanto suspenso!!! gracias por compartirlo, hago lo mismo! Lei Telon como me sugeriste y me encanto, si bien es triste el final de Poirot fue impactante y sorprendente, me asombro! gracias, Maria Rosa!!!!!!abrazosbuhos.

José A. García dijo...

Nada peor que la venganza de una mujer traicionada...

Saludos,

J.

Magdeli Valdés dijo...

Bueno, que más se podía esperar cuando a veces lo que deseamos en lo profundo
quizás se cumpla , ...no se si podría vivir en paz al final


un hermoso textos , como siempre.

Trini Altea dijo...

Que tengas una buena semana.

Rosana Marti dijo...

Una excelente historia, las verdades duelen y en algunos casos por desgracia la vida pone a las personas malas en su sitio o las quita en este caso del medio. La gitana solo fue el puente entre la vida y la victima que padecía la pena. Mi abrazo y cariño.

Rúben Teixeira disse.... dijo...

Rúben Teixeira disse....
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Eu vou comer no "sopas dos Pobres" tudos os dias! Putugal é um país pobre, mais nao gosto o Brasil, Angola, Cabo Verde e Espanhóis ... ignorância faz parte da minha cultura portuguêsa!!!

PUTUGAL e uma merda e verdade e verdade! Nao trabalhos pa os Velhos e os Jovems...e verdade e verdade! E racismo puro e muito desgraciado!
https://portugalisxenophobic.neocities.org/

Ernesto. dijo...

Maestra en el arte de la narrativa "misteriosa" y final inesperado, he de reconocer que aquí te has esmerado...

Abrazo Mariarosa.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

No supo que la venganza era demasiada efectiva.
Bien contado

Lujan Fraix dijo...

Hola María Rosa.
Vine a leer tus magníficos relatos.
Siempre me quedo pensando al final como esperando más. Una venganza muy contundente cargada del misterio que acompaña siempre a tus textos. Son únicos.
Un abrazo querida amiga.
Talentosa.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Un cuentazo¡ María Rosa. Un abrazo. Carlos

J.P. Alexander dijo...

Bien relato me sorprendió. Te mando un beso

Mundo misterioso.

    Las palabras de doña Jacinta volvieron a mi memoria, las historias que  había relatado tantas veces y que me causaban...