domingo

Rayos y truenos.


 

 

 

 

Todo sucedió tan rápido, que Federico,  no comprendía los motivos de su encierro, si él, solo quería pintar.

 

Jaime Zapiola había sido durante varios años su profesor de pintura y Federico su mejor alumno, llegó un momento, en que sin darle una explicación; lo despidió, le dijo que ya estaba capacitado para volar solo, la realidad, era que Zapiola envidiaba su arte, ese don de darle a las figuras una sensación de realidad, de vida en movimiento, de miradas que acariciaban al que las contemplara. Federico era dueño de un arte para el color y la imagen que muy pocos habían logrado.

 

Zapiola  dueño de su propia galería de arte, exponía sus cuadros y los de sus alumnos, a partir del despido,  no recibió las pinturas de Federico, quien no entendía los motivos de su profesor, ni él se los dio, el  joven pintor, buscó otros expositores,  nadie  aceptaba sus cuadros, la respuesta era siempre la misma: “Sos muy bueno pero no queremos problemas  con Zapiola, él maneja los hilos  de las exposiciones nacionales y extranjeras.”

Lo condenaron a un olvido total. El odio hacía su ex profesor, crecía cada vez que lo rechazaban los directores de arte o los curadores, ellos eran la herramienta que Zapiola usaba para destruirlo.

La depresión lo fue hundiendo en un caos del que no lograba salir.  Cuando sucedió aquello que en realidad no recordaba bien, había intentado distraerse y caminar, buscando no pensar. El cielo amenazaba tormenta, comenzaron los rayos, los truenos aturdían, se encontró solo y perdido sin reconocer las calles ni el barrio. De pronto una luz lo encegueció, se sintió elevado en el aire y perdió el conocimiento.

 

Fue internado en un estado que no ofrecía esperanzas.

Según  los médicos, fue posible que un rayo lo rozara, lo aturdiera y lo dejara sin sentido, su corazón había sufrido un shock muy violento.  Quedó en terapia varias semanas, no salía del estado de coma.

Al reaccionar, su memoria era un papel en blanco,  nada recordaba de su mundo pasado. Se fue recuperando sin  recordar su nombre.

La ayuda de algunos amigos lo fue rescatando de su universo perdido, lo motivaron para que volviera a la pintura. Lo hizo, pero algo nuevo se manifestó  en sus imágenes. Terror y  figuras fantásticas,  ensangrentadas en un ambiente de espanto dominaban sus creaciones. A veces pintaba con una rapidez que ni él sabía. a qué obedecía ese descontrol de colores y horror que  rebelaban  sus personajes.

 

La noticia llegó de pronto. Cruel y violentamente habían asesinado a Jaime Zapiola. La policía investigó la enemistad que reinaba entre el alumno y el profesor, interrogaron a Federico hasta el cansancio. Al fin comprendieron que estaba lejos de cualquier sospecha, el joven, ya no recordaba quién era Zapiola. Los informes médicos y las declaraciones de sus amigos lo dejaron libre. Federico no salía de su casa, eran sus amigos quienes le acercaban los alimentos, vivía permanentemente encerrado.

El asesinato de Zapiola fue de una crueldad impresionante,  se llegó a pensar que un animal  lo había atacado, la cabeza separada del cuerpo demostraba que alguien con  gran fuerza pudo ser el criminal, ninguna pista ni rastros quedaron en la casa del profesor. Los investigadores buscaban   pruebas.   

¿Cómo había logrado el asesino salir sin dejar sus huellas de sangre en el piso?

¿Acaso volando?

Fueron pasando los meses y el crimen no se resolvió, entró en un olvido sin solución.

 

Fue Santi, uno de los amigos de Federico el que descubrió el cuadro, la escena del crimen de Zapiola, según lo habían relatado los diarios, estaba lograda magistralmente en un lienzo guardado  en el sótano de la casa de Federico,  firmado por él y la fecha, era de un día antes de la muerte de Zapiola.

¿Cómo había pintado Federico con tanta exactitud, no leía los diarios ni miraba televisión? Tampoco salía de la casa, la calle le producía una excitación que lo hacía temblar de pies a cabeza, Santiago llegó a la conclusión de que fue pura casualidad.

 

Semanas más tarde un nuevo cuadro con un asesinato apareció en el sótano, el hombre bañado en sangre y horror era uno de los curadores que había rechazado a Federico, se lo reconocía por su delgadez y  su cabello rojizo. El espanto descompuso a Santi, fue a la seccional cercana e hizo la denuncia.

Para asombro de los investigadores aquella pintura se hizo real.  

Otros cuadros, tres en total, con la muerte pintada en toda su violencia fueron apareciendo entre los muebles abandonados del sótano. La policía  retiró las pinturas, no lograban deducir el significado de cada una de ellas.

Para evitar algo que no sabían de dónde llegaba, internaron a Federico en un psiquiátrico, los investigadores entendieron que con esta actitud, protegían a los curadores y a hasta al mismo Federico de un nuevo drama.

Se investigó hasta el cansancio, pero nadie pudo entender, ni  aclarar, cómo  semanas después, tres dueños de galerías, los mismos que habían rechazado a Federico, fueron asesinados  y encontrados tal cuál mostraba en las pinturas.

Santiago viendo la ineptitud de la policía, decide investigar, pregunta a doctores, psiquiatras y no encuentra una base solida que le aclaré que sucede en la mente de su amigo.  Sólo un sacerdote internado en el mismo psiquiátrico que Federico le ofrece un poco de luz a sus dudas:”La mente humana es un misterio, no llegamos a conocer sus poderes ni capacidades,

aquellos rayos que lo cercaron y cayeron tan cerca, debieron haberle dado muerte, sin embargo le han dado a Federico un poder sin explicación médica ni lógica que nos permita entender, en nuestra mente hay  comunicaciones eléctricas y químicas a través de billones de conexiones sinápticas entre  miles de millones de neuronas que nos otorgan la conciencia, el pensamiento, la imaginación y muchas cosas más que no conocemos de la mente humana”.

 

Tanto policías, como psiquiatras, sabían que Federico estaba loco, pero, ¿cómo lograba sus venganzas? Podía acaso tener un poder mental tan fuerte para lograr matar a distancia, la lógica decía que eso era imposible, pero la realidad decía otra cosa, era la venganza de un demente, no había otra explicación.



25 comentarios:

Rafael dijo...

Cuentos que me recuerdan a los de Cortázar. Felicidades.
Un abrazo.

Campirela_ dijo...

Qué leyenda interesante, desde luego que si, la mente esa todavía por descubrir que somos los humanos capaces de hacer con ella si la usáramos en todo su porcentaje.
Otra vez me ha gustado leerte. Un besote y muy feliz semana.

Hada de las Rosas dijo...

Wauuu que historia fascinante, amiga!
buenisima, buenisima, buenisima! Si, yo creo que el asesino lo hacia
con el poder de su mente. Tal vez era un psicopata de alto funcionamiento
activado por un rayo.
Buena semana y muchos besos!

J.P. Alexander dijo...

Genial relato. Me gusta como manejas el suspenso y ciencia ficción. Te mando un beso.

Bertha dijo...

Un relato con mucha carga psicológica, esa ira que sentía hacia todos los que le zancadillaron era tan fuerte que por medio de su pintura dejaba su testimonio...
Un abrazo de marzo, Mariarosa

Carmen Silza dijo...

Hermoso relato Rosa. La mente esa gran desconocida. Es un arma muy poderosa y hay que saberla utilizar. Me gusta como le has dado forma a este relato. Feliz semana. Un beso

Susana Moreno dijo...

Muy intrigante. Un beso

Ernesto. dijo...

Más allá del relato y la ficción, la historia te ha quedado bordada, no cabría negar la fuerza de la mente en alcanzar logros inexplicables.

Abrazo Mariarosa.

Enrique TF dijo...

Sencillamente magnífico, María Rosa. Me tuviste atado hasta el final, un final sorprendente, atrevido e imaginativo ... que induce a reflexionar sobre la fuerza der la mente.
Feliz lunes.

Nocturno Náufrago dijo...

Amiga, manejas muy bien estos temas, con imaginación y un desarrollo que atrapa sin vueltas.
Excelente.
Un abrazo.

Kinga K. dijo...

La psique es un tema muy complejo, bonito relato!

Alfred dijo...

Una venganza salvaje, inexplicable en su realización, pero efectiva.

Besos.

Emilio Muñoz dijo...

Rayos y truenos, Rosa!!!!

Está basado en algún hecho real??? Aunque por muy real que sea, supongo que en este relato esta muy presente tu sorprendente imaginación.

Y creyendo que hay cosas que no podemos explicar, dejo la puerta abierta a que algo así sea posible. La cultura popular confía en ello...

Un relato que se lee con gusto y expectación, Rosa. Uno más...

Un enorme abrazo, querida amiga!!!

retazosmios dijo...

Un relato muy apasionante. La mente humana no deja de ser un misterio, quedan muchas cosas aún por descubrir.
Un abrazo y feliz semana.

Elda dijo...

Que mala es la envidia y aquí en tu historia queda bien demostrado en esa maldad que provocó la desgracia del alumno que llegó a esos términos tan misteriosos.
Una historia trepidante que se lee con mucho gusto.
Un abrazo María Rosa.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Los misterios de la mente humana a veces nos sobrecogen, amiga...Quizá cada cual tiene en si la fuerza y el poder del milagro y no seamos conscientes de ello...Lo cierto es que la pintura, las letras y la música tienen mágia y nos trasladan a otras dimensiones...Muy bueno su argumento y desarrolo, María Rosa.
Mi abrazo entrañable y admirado por tu buen hacer.

Lu dijo...

Hola María Rosa
Inquietante relato, un renglón te lleva al otro, y llegas al final, casi, con el pulso acelerado. ¡Qué bien has manejado el suspenso!

Me apena mucho la situación de Federico. Es que más allá de tu ficción no puedo evitar pensar que en la vida real hay tantas personas que son "ninguneadas" por sus jefes, colegas, etc solo porque no soportan que alguien sea mejor. Y, sin dudas, quienes son débiles pueden terminar con diversos trastornos de personalidad.

Abrazo va y ¡feliz jueves escritora!

SPACE dijo...


Wow bonito relato y la imagen es maravillosa.

Laura. M dijo...

Bien nos enganhas en tus relatos. Este es tremendo.Templando estarían todos los los que le rechazaron.
Buen domingo.

Laura. M dijo...

enganchas :((

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

Mariarosa -- Rayos y truenos-- excepcional relato donde Federico sobrelleva como
clavo que despunta todos los martillos posibles para anularle,,,envidias ,rencores
dominan el cerebro de quienes ven en ello sus aspiraciones cumplidas,,, sin ver lo
que somos portadores de un corazón silente hasta el punto de desfallecer porque lo que
sientes sabia meditación donde su desenlace nos puede dar a todos una severa reflexión
al mirarnos en el espejo sin más cantos de vida que la propia que nos es devuelta frente al cristal ...enhorabuena Marirosa por tu soberbio texto y compartirlo desde
est medio tan cercano , buen dia . jr.

Meulen dijo...


Me dio algo de frío este relato, el ser humano tiene facultades no desarrolladas... Pero pobre hombre que lo que se le desató solo fue para el horror.
Abrazo

Somos Artesan@s de la Palabra dijo...

Tremendo, la mente tiene tantas cosas encerradas y es tan difícil de entender y manejar.
Muy buena historia, me gustó mucho , te felicito, un abrazo.
PATRICIA F.

José A. García dijo...

Sorprende que el sacerdote no lo atribuya todo a un milagro y hable de ciencia...
Más allá de ese detalle, creo que la historia podría extenderse, un cuento más detallado, a estilo de "el modelo de Pickman" de H. P Lovecraft o algo similar.

Saludos,
J.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Una terrible venganza que no será castigada, porque le han dado un poder más allá de lo humano y sus leyes. Aunque a un gran precio.
Saludos.

Recuerdos enmarañados.

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