martes

La hija del jardinero.


 

 

La espiaba desde la ventana de su dormitorio, envidiaba a esa niña que corría entre los canteros de flores, sus trenzas se movían como alas de mariposas al compás de sus saltos.  

Malena deseaba estar allí y jugar con ella, le pidió permiso a su madre,  pero ella con el dedo índice en alto repetía con voz chillona:

—¡Ni se te ocurra salir, debe ser una niña  sucia y es seguro que hasta tiene piojos!

—Pero si no la conoces, nunca la has visto —suplicaba llorando.

—¡Seguro es la hija del jardinero! No vas a salir, no quiero pasarme toda la noche detrás de tu tos y tus ahogos.

Su madre no entendía nada. Pretendía que estuviera siempre encerrada, temía sus resfríos, o la fiebre que subía ante el menor cambio de temperatura. La había convertido en una muñeca, encerrada en una caja de cristal: su habitación.

Pobre Malena, no le importaban los piojos de esa niña,  ni su ropa vieja, envidiaba su felicidad, la libertad de correr  y saltar sin que nadie le dijera que hacer y qué no hacer.

Una tarde, su madre recibió a sus amigas y mientras ellas tomaban el té en el salón, escapó y se acercó a la niña.

—Me llamo Malena. ¿Cómo te llamás?

—Tina.

La pequeña la miraba de arriba abajo.

—Vivo en la casa grande, ¿puedo jugar con vos?

Y jugaron hasta que el sol se fue ocultando tras los pinos, Malena escuchó los bocinazos de despedida de las amigas de su mamá, y comprendió que era hora de volver a su casa, Saludó a Tina y entró por la puerta de la cocina.

Cada día encontraba  un motivo para escapar de su encierro, las siestas de su madre, las películas que veía arrobada creyendo que Malena estudiaba. Aprendió a reír  con las morisquetas de Tina, su amistad la hacía feliz.

Sus mejillas se volvieron rosadas, eran iguales a los pétalos de las rosas. Corría y no se fatigaba, no volvió a tener fiebre ni tos. Pasaron los meses de primavera y al comenzar el verano, su madre descubrió sus escapadas y le prohibió salir de su cuarto. Llamó al pediatra  y le contó lo sucedido. Luego de revisarla, el doctor sonrió y dijo que la veía muy bien, y que no era peligroso jugar y tener una amiguita, que debía seguir jugando. A regañadientes su madre aceptó su amistad con Tina y sus juegos en el parque.

 

Pero una tarde, Tini no llegó corriendo y con sus trenzas como alas de mariposas, agitándose al viento. ¿Dónde encontrarla?

Se acercó al jardinero que arreglaba las petunias.

—¿Señor dónde está Tini?

Por señas respondió que no podía oír ni hablar, no entendía sus preguntas.

Decidida a encontrarla, fue por el sendero rodeado de álamos,  por el que su amiga llegaba cada día. Encontró una casa rodeada de paraísos y flores.

Una joven mujer la reconoció.

—Hola, tú debes ser Malena, yo te cuidaba cuando eras bebe, pasa, ¿quieres un té?

—No, gracias, busco a Tina…

—¿Quién es Tina?

—Mi amiga, creí que vivía aquí.

—No conozco a ninguna Tina, yo soy Olga, lavo y plancho en tu casa, mi esposo es el jardinero y no tenemos hijos.

Regresó por el sendero de álamos, le parecieron grises y feos, hasta creyó que se burlaban de ella.

Recorrió los canteros interminables de Clavelinas y rosales, no  encontró a su amiga, el jardinero la miraba desde lejos apoyado con sus manos sobre  el mango de la pala, si él pudiera hablar, le explicaría los misterios que rodean al jardín, y que conoce desde pequeño cuando el bisabuelo de Malena, don Joaquín,  construyó la casona  del bosque, pero es imposible, él no puede hablar, si puede oír, pero eso nadie lo sabe, sólo su esposa.

Cómo explicarle a la niña que él es un duende, que puede convertir a las flores en mariposas y a las mariposas en niñas y que cada flor se convierte para cumplir una misión que ya se había alcanzado.

 

31 comentarios:

Susana Moreno dijo...

Me da lástima la niña. Un beso

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

A pesar de la fantasía, hay un mundo que se desvela en la niña, en una política social de apartamiento. Un abrazo. Carlos

Ester dijo...

Un cuento hermoso que nos explica que mal cuidamos a los niños, que la libertad, el aire libre y algún arañazo son saludables. Abrazos

Rafael dijo...

Hace estremecerse un poco este relato, pero es muy lindo.
Un abrazo.

Campirela_ dijo...

Mariarosa gracias por escribir estos cuentos tan lindos, eres especial me encanta leerte, siempre d me dejas con un sabor dulce. Precioso cuento donde que bien hace esa imaginación de seres que nos rodean que más que duendes son ángeles. Un besazo grande.

Milena dijo...

Es mágico!
Qué bien le vino esa mágica amistad, cuánto aprendió!
Mil gracias, mariarosa, no dejemos nunca de creer en la magia
Abrazo

Meulen dijo...

El mundo está lleno de matices ...a veces inexplicables y maravillosos
al fin se puede ver como lo relevante de los niños es vivir en plenitud
para enfrentar desde pequeños la vida y fortalecerse
logrando ser una mejor persona

Muy bello relato
te felicito por esta creación, donde todo es posible!

Abrazos.

eli mendez dijo...

Detrás de la ficción del relato hay dos mundos tan diferentes que se encuentran.
Por un lado, la imaginación y fantasía de esa niña “privada de la naturalidad de su infancia”, que en este caso aumenta al encontrarse desprovista de poder compartir la misma con otros niños de su edad.
Por otro lado, las estructuras, y la discriminación que no solo ejercemos, sino que inculcamos a nuestros hijos. Esto de no poder jugar porque está sucio, tiene piojos, se va a contagiar, no tiene el mismo status social/económico, etc es más frecuente de lo que pensamos
Un texto muy interesante donde confluyen una hermosa fantasía e ilusión en medio de lo descarnado del mundo. Me ha gustado muchísimo. Un abrazo grande y que tengas una bonita noche

J.P. Alexander dijo...

uy que hermoso relato tan mágico y dulce. Te mando un beso

Sandra Figueroa dijo...

Fantástico cuento amiga. Nunca hay que sobreproteger a los niños, necesitan del sol, magia y amigos.. Saludos amiga.

Ernesto. dijo...

Un entretenido cuento para contar a pequeños y adultos... Tan limitados estos a la fantasía de la vida!

Abrazo Mariarosa.

Elda dijo...

Bellísimo cuento María Rosa. Una fantasía que encierra una verdad grande sobre el cuidado de los niños para un desarrollo saludable.
Me ha encantado, y como siempre admirando tu forma de relatar tan clara y tan bien llevada.
Un abrazo.

Juan L. Trujillo dijo...

No vendría mal, que en estos tristes días de pandemia, la magia viniera a echarnos una mano.
Y que pudiéramos encontrar un jardinero, que transformara flores en sonrisas sin máscaras y niños y grandes dispuestos a los juegos y los abrazos.
De cualquier manera, para hoy, me conformo con la lectura de tu relato.
Besos.

Auroratris dijo...

Es un relato Precioso, Maríarosa. Está repleto de todo lo que el ser humano posee... Miedos, egoísmos, sueños y fantasías...y sobre todo, la pureza de la inocencia. Te felicito.

Mil besitos y feliz día ❤️

Rita dijo...

¡Qué bonita historia! Está llena de poesía y de magia. Muy, muy hermosa. ¡Ojalá todos los niños enfermos pudieran tener una amiguito así!Ha sido un placer leerte
Un abrazo

Sara O. Durán dijo...

Lo bien que sienta a los niños jugar afuera y tener amigos, reales e imaginarios.
Por ahora las posibilidades han cambiado.
Un abrazo.

Jorge M dijo...

Waoo amiga que gran relato, me estremeció por completo, no me imaginaba lo que seria el final y me tenias muy intrigado, es un relato de una belleza conmovedora, una tristeza que toca el alma y una reflexión mágica.
Tu perspectiva es bellísima, mis felicitaciones, un abrazo y no dejes de soñar

Mª Jesús Muñoz dijo...

¡¡Qué maravilla, María Rosa...!Ese jardinero sabia, porque era un duende, que la magia existe y viene a ayudarnos cuando verdaderamente la necesitamos. La niña pudo jugar, tomar fuerza y liberarse de sus resfriados y asmas gracias a "otra niña" como ella, que la hizo feliz. De nuevo la naturaleza nos ofrece su "ayuda y su curación". Debemos estar atentos, porque ella nos quiere y nos ama. Gracias por tu relato lleno de imaginación, de entrega y de esperanza.
Mi abrazo de cielo y río unidos por los colores de la vida, María Rosa.

Hada de las Rosas dijo...

El jardinero prodigioso y su hermosa mision!
parece mentira pero algunos niños
deben atravesar bosques oscuros,
pero para eso estamos los duendes
los angeles y las hadas...
a la desdichada niña un duende trajo alivio
y al jardin de su alma lo puso mas atractivo

Saludos estimada chica talentosa.

A.S. dijo...

Mariarosa!

Um bonito relato! Muito expressivo e com personagens muito bem desenhados.
Gosto muito do teu estilo de escrita! Esse jardineiro é fantástico!

Un abrazo!
A.S.

Volarela dijo...

¡Qué preciosidad! Un texto encantador, que me ha despertado una sonrisa. Es mágico... con ese final inesperado y tan bello...
Felicidades, M. Rosa

Un abrazo y muy feliz finde :)

Clarisa T. Livres dijo...

Un relato de gran belleza y frescura. Encantador ese final.
Me ha gustado mucho leerte, mucho. Ya imagino de dónde nació ese "duende"...
Saludos.

Jova dijo...

Hola Maríarosa ,mira que increíble por un momento creí que se trataba de un fantasma. Me gusta más está solución que has dado. Saludos

El Baile de Norte dijo...

Hermoso relato Mariarosa,... cargado de magia.

Laura. M dijo...

Hoy tu relato es mágico amiga. Preciosa la misión del jardinero.
Buen fin de semana Mariarosa. Cuídate.
Un abrazo.

José A. García dijo...

Al menos no era el fantasma de una niña asesinada por el abuelo... A no ser que...

Saludos,

J.

Margarita HP dijo...

¡Qué preciosidad María Rosa! Qué hermosura, y que misión más bella. Me ha encantado. ¡Muchos besos! :D

silvioafonso dijo...

Muito bom. Gostei mais desta
publicação do que gostei da
anterior. Questão de gosto,
não é mesmo?
Beijos

carmen estany dijo...

Hola Mariarosa.Que historias más bonitas escribes; La de hoy es muy linda y nos enseña que todos y todo tiene una misión en la vida. El jardinero la descubre y se vale de la flor para cumplir esta hermosa misión ; alegrar la vida de la niña triste.
Me ha gustado mucho y te felicito por tu gran imaginación.
Te mando un fuerte abrazo y todo mi cariño.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Fue la mejor amiga que pudo haber encontrado.
Tal vez reaparezca, si ha estado antes, tal vez vuelva a estar.
Un abrazo.

buhoevanescente dijo...

Hermoso y encantador, me gusto muchísimo la pasión con la que escribes!!! Y tienes muchísimo buen gusto,un placer leerte.

Ella, cada noche.

      Escuchó el sonido de una   puerta, sabía que en segundos, ella     iba a entrar a su cuarto. Su perfume a rosas, inundó el ambie...