lunes

Mundo misterioso.









    Las palabras de doña Jacinta volvieron a mi memoria, las historias que  había relatado tantas veces y que me causaban risa, se hicieron realidad y aquel barrio borrado por los años había retomado vida.

    El insomnio se había apoderado de mis noches, a veces me despertaban los perros en su eterno aullar a la luna, o los gatos  con su juego amoroso en el tejado. Algo surgía que me despertaba y ya no lograba retomar el sueño.
    Aquella madrugada, cansada de dar vueltas en la cama, decidí salir a caminar. El silencio abrazaba el barrio y el verano traía perfume de jazmines desde algún patio cercano. El cielo era una pintura de nubes oscuras que ajustaban unas con otras cubriendo un cielo celeste, cada tanto una luna enorme se asomaba dando al ambiente  tonalidades entre grises y dorados. Perdí la cuenta del tiempo y de las calles recorridas, cuando desde las paredes, vi brotar una niebla que teñía   casas y árboles con la bruma de una fotografía vieja, apenas distinguía las veredas, caminaba a ciegas. Tropecé con un buzón y allí me quedé esperando que el paisaje borroso levantara su manto gris. ¿Un buzón? ¡Si ya no existían en el barrio!
    Escuché una risa, se encendió un farol en la esquina y su luz amarillenta y débil, dispersó apenas el celaje que cubría el ambiente. Una pareja se besaba en el hueco de un portal. Apenas si los veía. Los escuchaba susurrar palabras  que me llegaban como un eco, me avergoncé de mirarlos, y ya me alejaba, cuando un grito que llegó no sé de dónde; me estremeció. Un hombre se acercó a los enamorados, insultó a la mujer, ella se cubrió la cara entre gemidos y llanto. Los dos hombres se midieron con la mirada, y sin palabras, se quitaron el poncho que llevaban en el hombro, envolvieron con el su brazo izquierdo y  el brillo de los aceros parpadeo entre la niebla.  Se movían con rapidez, sus figuras parecían flotar, sólo se escuchaban los cuchillos. En ese momento descubrí lo que hasta hoy no logro explicarme. Esos seres no eran reales, resultaban mascaras de otro tiempo. Lucían trajes oscuros y entallados, lengue blanco al pecho y  sombreros de ala ladeada, de la mujer sólo logré ver la falda que le cubría apenas el tobillo. ¿De qué mundo misterioso habían regresado al barrio?

    En ese momento las historias de doña Jacinta regresaron a mi memoria: “Algún día vas comprender que mis relatos son verdaderos, en este barrio suceden cosas que no se pueden explicar, yo no te miento. Ella se aferraba a esas ideas como a un dogma y yo había resultado siempre la incrédula de su credo.”

    Escondida tras el buzón y muerta de miedo, observaba a los dos guapos trenzarse en una lucha sangrienta, volvieron a mi memoria las historias escritas por Borges que había leído tantas veces sobre los malevos y sus peleas. A un costado la mujer lloraba y rogaba entre gritos:”¡Basta  Ramiro, por favor!” De pronto, uno de ellos cayó sobre el asfalto, se retorcía de dolor, el otro, le dijo algo que no entendí y fue hasta la mujer, la agarró del brazo y la llevó arrastrando, el lamento de ella se fue perdiendo en la noche, sólo se escuchaba el gemir del herido. Temblando me acerqué a él, tomó mi mano y dijo con un hilo de voz: “Ayúdeme.” Trate de buscar ayuda pidiendo a los gritos una ambulancia, la calle era un desierto, una brisa helada me hizo estremecer, la luz de la esquina parpadeo, y el cuerpo del herido se fue esfumando junto con la niebla y el buzón.
    Un sol cristalino fue dando vida al barrio y regresó el aroma de los jazmines y me encontré sola en medio de la calle con las manos ensangrentadas, mientras el sonido de una moto cruzando a mi lado me ubicaba en la realidad del día que estaba amaneciendo.




18 comentarios:

mariarosa dijo...


He regresado, descansada y mejor de mis problemas de salud. Les agradezco las palabras de aliento. Un abrazo y mi cariño para ustedes.

María Rosa.

Campirela_ dijo...

Me alegro amiga que estés mucho mejor de salud eso es lo principal y ya leo que tus historias de misterios siguen igual de bonitas y entretenidas ,,
La noche de verano se convirtió en un río de sangre la lucha por el amor se llevo la vida del amante ..
Un fuerte abrazo y bienvenida al mundo del ciberespacio donde todo puede pasar muakkkk.

Ester dijo...

Cuanto me alegra saber que estas mejor de salud, de letras ya veo que estas exuberante, ese paseo nocturno es una delicia. Abrazos

Rafael dijo...

Es un bonito relato que me llevó a los leídos de Borges y Cortázar.
Un abrazo.

Sandra Figueroa dijo...

Me alegra saber que estés mejor. Un relato extraño, me gusto leerlo. Yo no dudo que eso pueda suceder, me gustan las cosas extrañas, raras, misteriosas......hay mucho todavía por descubrir en esta vida.... Un gusto volverte a leer amiga y te dejo un abrazo y mis saludos. Y sigue cuidándote mucho.

Elda dijo...

Hola María Rosa. En primer lugar te diré, que estoy encantada de que te encuentres mejor y que hayas vuelto con este fantástico cuento lleno de misterio, y lo mejor, escrito con tanto gusto.
Encantador el tema y preciosa la forma. La primera parte donde describes el paseo de la noche me ha parecido una prosa poética regia. Felicitaciones, realmente me ha encantado.
Un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Me alegro que todo vaya mejor, así se demuestra con tu buen escrito, un abrazo.

Susana dijo...

Qué interesante. Un beso

Mirella S. dijo...

Qué lindo saber de vos y que estás bien y descansada.
El relato tiene tu sello, ese toque fantástico que te distingue. El pasado no muere en un barrio antiguo y los personajes que lo marcaron vuelven por las noches para resucitar sus historias.
¡Muy bueno, Mariarosa!
Un gran abrazo.

Mª Jesús Muñoz dijo...

María Rosa, me alegra leerte de nuevo, amiga...Es un placer seguir tus historias, entrar en otras dimensiones y sentir que la vida no es tan simple, como a veces parece...Tú nos lo recuerdas y sentimos que es así.
También me alegra que estés mejor y dispuesta a seguir compartiendo las letras.
Mi felicitación y mi abrazo por tu buen hacer.

Flor dijo...

Hola Maria Rosa , me alegro de que ya estés mejor y hayas
decidido volver , y venir con un interesante relato , que la verdad
es la mar de interesante , ya que tiene mucha intriga y misterio , me a gustado mucho
Te deseo una feliz noche , besos de flor.

J.P. Alexander dijo...

Buen relato, me alegro de leerte de nuevo

Margarita HP dijo...

Oh María Rosa, que alegría más grande leerte de nuevo. ¡Te he echado de menos! Una historia inquietante y misteriosa envuelta en brumas. ¡Me ha encantado! ¡¡Bienvenida de nuevo"!! Besos :D

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me alegro que estés mejor.
Y por lo que noto, con inspiración.
Me gustó el misterio de tu relato.
Un abrazo.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El relato en el tono de los cuentos de suspenso que te caracterizan. con esta historia, que se inserta desde otra dimensión, en la realidad y se esfuma luego. GRato volver a leerte. UN abrazo. Carlos

Antorelo dijo...

Hola María Rosa, ¡cuánta alegría da tu regreso! Como siempre, nos has regalado esta magnífico relato. Celebro que hayas vuelto. Un abrazo.

El Baile de Norte dijo...

Bienvenida de nuevo! Me alegro que todo haya ido bien. Hermoso relato en el que la niebla retrotrae al pasado en una ensoñación que sin embargo deja pruebas reales.
Buen fin de semana!

Ernesto. dijo...

Vuelves con renovadas fuerzas e inspiración para la línea de tus relatos... Interesantes, y misteriosos hasta el final.

Hay un detalle más en tu blog, digno de agradecer. Esa imagen tuya, reciente, que compartes. Un placer.

Abrazo Mariarosa.

Mundo misterioso.

    Las palabras de doña Jacinta volvieron a mi memoria, las historias que  había relatado tantas veces y que me causaban...