martes

Cordura.










Se abrió la puerta  y una mujer sonriente salió a recibirla, la abrazó y emocionada le dijo:
—Mi querida Ana cuanto me alegra verla de vuelta, se la ve muy bien. Abrí la casa para que el sol alegre los ambientes.
La tomó del brazo y entraron juntas, recorrieron las habitaciones, todo estaba igual, minutos después la mujer dijo:
—Vendré todas las mañanas para ayudarla en los quehaceres…
Le entregó las llaves y continúo hablando, pero Ana no la escuchaba. Al fin se fue.
Fue hasta su cuarto y al entrar, el espejo le devolvió una imagen desconocida, la de una mujer extremadamente delgada, con ojos tristes y demasiadas arrugas.
Se sentó en el borde de la cama y recién allí se dio cuenta que la mujer de la limpieza se había retirado. Estaba sola.
Fue a la cocina y se preparó un té, no tenía apetito. El ruido de una silla, la obligó a mirar detrás de ella, dibujo una sonrisa y dijo:
—¡Cuánto los extrañé!  Un año es demasiado tiempo. No saben que frío hace por las noches en ese hospital, los gritos de los internados retumban en el silencio. Me alojaron en una celda con paredes acolchadas, varias veces al día me inyectaban, los psiquiatras hacían preguntas y me daban pastillas, siempre pastillas, verde a la mañana, roja por la tarde y dos rosas por la noche.
Se largó a llorar, una mano suave como de nieve, le acarició el pelo. Continúo hablando:
—Fue un infierno, hasta que comprendí cuál era la solución para salir de allí; ¡Debía mentir!   Decir la verdad ofendía lo que ellos consideraban normales patrones de conducta,   que ellos crearon y a lo que llaman cordura. Comencé a responder  lo ellos querían escuchar, por eso estoy aquí. Han aceptado que viva sola, vendrán a visitarme y seguiré repitiendo las mismas respuestas. Los negaré, no lloren,  es la única forma de poder estar juntos. ¡No lloren! ¡Yo los amo!  Pero, los psiquiatras nunca van a entender, que  dos fantasmas sean mis amigas…






26 comentarios:

Campirela_ dijo...

Un placer este relato , precioso y con una magia especial ..que saben ellos de la cordura y la locura y menos de fantasmas que solo las personas con sensibilidad son capaces de ver y sentir ..
Buenas noches y felices sueños .

Carlos Alberto. dijo...

Excelente final. Esperar a estar sola para poder entablar una hermosa plática con viejas amigas... no importa en que dimensión estén, son buenas amigas.

saludos
Carlos Alberto

Sandra Figueroa dijo...

Magnifico relato....un placer leerlo..........yo también miento.....nadie entenderá que amo a un fantasma....Saludos

Elda dijo...

Como siempre un gran cuento y ese final sorpresivo que le da tanto encanto a tus escritos.
Me encanta leer tus historias Maria Rosa.
Un abrazo y buen día.

Susana A dijo...

A veces hay que mentir para seguir adelante. Un beso

Margarita HP dijo...

Hay ocasiones en que mentir no es malo, y creo que ésta es una. Al menos, se libró de pasar el fin de su vida internada a base de pastillas. Hizo bien en mentir.

Besos María Rosa :D

Sara O. Durán dijo...

La necesidad de mentir, para ganar un sitio en los terrenos de la normalidad.
Genial. Un abrazo.

Rafa Hernández dijo...

Bonito relato, y el final muy sorprendente.

Besos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

irónicamente, bello. un abrazo. Carlos

Navegante dijo...

Siempre la sorpresa de un final inesperado, eso lo manejas muy bien y con estilo.
La mentira si es necesaria, no es mentira.
Saludos.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Interesante relato, que nos hace reflexionar...Hay cosas que debemos guardar en la intimidad para poder vivir con cierta paz e independencia. Otros mundos siguen cerca de nosotros, unas veces nos damos cuenta y otras no, pero ahí están...
Mi felicitación por tu maestría y amor a la literatura, María Rosa.
Mi abrazo y mi cariño.

Alicia dijo...

Una manera de salvarse. Como siempre me dejas con la boca abierta con tus finales. Genial amiga. Besos

Rosana Marti dijo...

Un magnifico relato María Rosa, las personas no siempre quieren escuchar la verdad, prefieren que les mientas, entrar en ese juego que solo saben entender. Tristemente así es. Mi abrazo amiga!!

Maru dijo...

Interesante y misteriosa historia, el relato corre por tus venas. Siempre entretenido leerte. Abrazos.

J.P. Alexander dijo...

Si es feliz lo que piense los demas no importan a veces la cordura solo es una falsa locura.

El Baile de Norte dijo...

Al fin y al cabo, con demasiada frecuencia, los "cuerdos" tambien nos ponemos máscaras a diario... Estupendo relato!

Mirella S. dijo...

Hay misterios, juegos de la mente que nadie podrá entender nunca y para seguir viviendo con cierta libertad no queda otra que callar algunas cosas.
¡Muy bueno, Mariarosa!
Besos.

javier miro dijo...

Mientras todos te abandonan , los fantasmas la han esperado por un año, una amistad imaginaria ,hasta que un dia se corporicen en quizas personas reales.Bienvenida a casa. Muy buen relato.Un abrazo.

José A. García dijo...

Tal vez las ideas cambien cuando el Ministerio de la Soledad inglés comience a trabajar...

Saludos,

J.

Ernesto. dijo...



"La necesidad de mentir, para ganar un sitio en los terrenos de la «normalidad»."

Totalmente de acuerdo con las palabras de Sara.

Y vista la «cordura» imperante, suerte tiene quien tiene "amigos" en otras dimensiones.

Un realto tierno y natural, después de todo.

Abrazos Mariarosa.

sakkarah dijo...

Es buenísimo el relato, me ha gustado muchísimo porque, además, me encantan los fantasmas...

Muchos besos.

Magdeli Valdés dijo...

Una persona que no se siente sola
da igual de donde obtiene compañía y comprensión...

Lo empírico no da paso a la imaginación o los sueños
cuanto menos a la facultad que tienen muchos de ver más allá de esta aparente realidad nuestra

Mre gustó este relato, por la magia que encierra.

te dejo un abrazo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Lo inquietante es lo verosimil de tu relato, que está muy cerca de ser real. Es peligroso cuando quienes pueden definir la cordura de otras personas y tomar medida coercitivas, tengan una mentalidad mediocre, ignorando que la realidad es más compleja de lo que ellos creen. Pueden ser nefastos.
Que fantasmas tan comprensivos, tan empáticos.
Un abrazo

Paula Cruz Roggero dijo...

Muy bien hecho el periplo del cuento, la resolución bien terminada, me ha gustado tu blog, y vendré a visitarte si me lo permites.
Un beso al alma desde planetas de cristal.
Muak

RECOMENZAR dijo...

fascinante me has encantado con tu texto perfecto corto claro hasta pronto y un abrazo

Anónimo dijo...

Una narración excepcional, digna de una mente pródiga y sensible..ME ENCANTÓ- Afectuoso abrazo

El cantor de tango.

Manejaba lento, al llegar a la Panamericana, tomó un desvío, la Clínica estaba cerca. Entró  con andar inseguro, un temblor le recorrí...