domingo

La envidia




Espina, espinita, espinosa.
Espina que se clava en mí y en el otro,
espina   que duele dentro y  socaba el corazón.
Que es daño ajeno y es daño propio,
que no se ve y está latente,
que avergüenza y se esconde.

Remolino en la hoguera de mis miserias,
es brasa que quema
y ceniza  cubriendo el rescoldo.
Espinita invisible pero presente,
que se niega y se abriga con una sonrisa.

Rosario de triunfos injustos que otro disfruta
y duele muy suave marcando el fracaso.
Sociedad que marca diferencias espinosas
y exalta lo que sabemos es injusticia.

Envidiosa  humanidad que  cada día, 
transmuta  la flor en residuo nuevo.
Espinosa envidia que inventa metáforas
para no ser descubierta.



20 comentarios:

Rosana Marti dijo...

Esa espina de la que hablas, se clavó con descaro en unos de mis poemas...¿A dónde van..? Le hice un poema algo parecido al tuyo que no llegué a publicar. Son injustas sus letras, pues se apoya en el sentir, creatividad de otros, escondiendo las palabras, para hacerlas suyas. Espero que un día sea descubierta la máscara que lleva.

Un abrazo amiga querida, te aplaudo por tu buen hacer. Te deseo una linda semana.

TIGUAZ dijo...

Las espinas son fracasos
que ocultando van miserias
son trozos de desencantos
conjuros de lerias nuevas
que disfraces de esperandos
y quizases de miserias
dejan tiempos, desencantos
pendientes de un quien pudieran.
Como siempre, ciertamente bello.Un beso grande.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Hay una envidia que lleva a la emulación.
Pero no es esa la envidia de la que hablan tus versos, sino la que lleva a odiar, al deseo de destruir lo envidiado.
Un abrazo.

Rafael dijo...

Hay que tener cuidado con las espinas...
Un abrazo.

Taty Cascada dijo...

Envidia, que se asemeja a las espinas...daña y ataca en forma solapada, oculta y maliciosa...¡Vaya que lo sé!.
Un gran abrazo para ti María Rosa, es bueno volver a leerte.

Pedro Luso dijo...

Este poema " La envidia", é daqueles poemas
muito inspirado e muito bem construídos.
É denso e profundo. Parabéns.
Abraços.
Pedro.

Bertha dijo...

La envidia :esa reacción, que quien la siente no pueda disimularla.Como bien dices, en este hermoso poema es, una espina que se clava y muy profundamente...

Un abrazo MªRosa.

MaRía dijo...

y que enrevesada es para disimularse

ay ... cuanto dolor y daño hace


un poema magistral


abrazos

Mari-Pi-R dijo...

La envidia es bien cierta que son como espinas clavadas que siempre dañan y no te dejan ser feliz.
Un abrazo.

R. Ariel dijo...

María Rosa, no se cómo he llegado hasta aquí, la casualidad lo quiso, pero lo que en verdad hizo que me quede fue el hermoso poema de esta entrada. Doloroso tema la envidia, una de las miserias de nosotros los seres humanos. Pero de esas miserias se puede hacer florecer algo bello, algo que toque con los dedos de los versos alguna fibra sensible, algo que salga de una mano experta que lo sepa poner en palabras. Van mis felicitaciones por ello.
Pero además me he quedado porque he visto una imagen de "ni una menos" y me he acordado de ese "miércoles negro" que ha sucedido en Buenos Aires, ciudad en la que vivo y sobre el cual algo he escrito en mi blog, porque así lo sentí, porque pensé que debía hacerlo.
Espero que me permitas volver a este sitio a curiosear entre tus cosas. Un afectuoso saludo.
Ariel

Mirella S. dijo...

Esas espinas dejan heridas que no cicatrizan, que sueltan siempre un hilito de sangre oscura, que se quiere coagular y no puede. Son signos de inseguridad e insatisfacción.
Muy bien expresado un tema tan "espinoso", que avergüenza.
Besos, Mariarosa.

María Socorro Luis dijo...


No sé muy bien si te refieres a la envidia o al plagio -por los comentarios- pero has logrado un profundo y gran poema.

Enhorabuena con abrazo

Franziska dijo...

Yo diría que la envidia es una flor que exhala sus horrores y es un milagro entre las flores pues perdura todo el año. No solo es de hoja perenne sino que es, además, una flor de naturaleza invasiva: es, a mi juicio, la más corrosiva flor.

Estamos de acuerdo, pues, ante se decía en mi país un refrán -ha pasado a mejor vida el uso del refranero- "Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habríaª.

Estupendo poema. Un abrazo. Franziska

Maru dijo...

Me ha gustado tu poema sobre la envidia. Un abrazo.

Diego Sánchez dijo...

En prosa o en verso, eres una gran escritora.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

PEPE LASALA dijo...

Muy bien escrito María Rosa, y qué mala es esa espina. Me ha gustado mucho tu poema. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga.

José Manuel dijo...

La vida es un rosario de espinas, las hay para todos los gustos. Esas te han quedado muy bien clavadas. Me gustó mucho el poema.

Un abrazo

Magdeli Valdés dijo...

Las espinas sino se dejan salir o se sacan
al fin nos roen el alma...
las cosas hay que enfrentarlas a como sea
y bueno la envidia ...esa nunca deja vivir en paz ...
el que vive en ella demuestra su pobreza espiritual y cero valores...

un abrazo.

Carmen Estany dijo...

Dice un refrán popular: "si la envidia fuera tiña,cuantos tiñosos habría" lo cual quiere decir que es un defecto muy generalizado. Estas espinas se van clavando y si no se arrancan pronto, destrozan el alma ; alegrarnos siempre del bien de los demás y dolernos de sus males,es el antídoto perfecto.
Un abrazo Mariarosa

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Que bien la defines en tus versos: la envidia es com o la espina, enconosa y aparta a las personas con su veneno pú+unzante,,,espina, espinita espinadora. UN abrazo. carlos

Gracias por pasar....

Cada palabra es el eslabón de un rosario que va enlazando cuentos y poemas, historias que alguna vez imaginé, que me han contado o que escuché el un micro de viaje y hoy nacen para ustedes.
Gracias por acompañarme en esta dicha de escribir.

María Rosa