lunes

Volvió una tarde.


 


 

Regresaste sin que nadie te hubiera llamado. Regresaste sola, como te fuiste. La verja semiabierta te estaba esperando, solo ella, los demás ya se habían ido.

¿Qué viniste a buscar? Te preguntan los rosales que han trepado hasta cubrir las ventanas. No los escuchás, pero ellos sí, oyen tus pasos, te observan. Desde el limonero te miran los azahares, los mismos que cada primavera prendías en tu pelo.

Recorrés el pasillo y la galería te abre los brazos, con sus viejos sillones de mimbre. Todo está igual, abandonado, pero igual, un velo de polvo cubre cada recuerdo, un viento desconocido surge desde el fondo del tiempo y gime, agita tu pelo y al cerrar los ojos, volvés a escuchar las voces lejanas que te hablan, te rodean los besos que no diste, los abrazos que negaste, el amor que dejaste arrumbado en un rincón. Cuantas cosas perdiste. ¿Habrá valido la pena?  Sólo vos, tenés la respuesta.

Abrís la puerta, suena a oxido la llave, huele a humedad y abandono la casa, te estremece el frío de años, que reina en los ambientes.

¿Por qué nos abandonaste Raquel? Te preguntan los fantasmas del ayer, que abren la puerta, te van empujando y te llevan sobre una alfombra de hojas acumuladas, y te dejan en la puerta de calle, y la verja se cierra y el sonido enmohecido de una llave invisible, te dice que ya, ya no volverás a entrar.

 


Reeditado.

14 comentarios:

Susana Moreno dijo...

Un relato impresionante. Los recuerdos la esperan. Un beso

J.P. Alexander dijo...

Me gusto tu relato. Te mando un beso.

Mª Jesús Muñoz dijo...

M. Rosa, impresionante, amiga...Has conseguido con ese estilo directo con que la narradora pregunta a la protagonista porqué se fue...? captar la atención del lector y sentir la magia de esa voz fantasmagórica, que va relatando los sentimientos de esa casa, los rosales, las puertas y los espíritus, que reclaman las palabras, los besos y abrazos que no se dieron...Podemos sentir la tristeza, el agobio y la huida de esa mujer, que escapa de ese pasado...empujada por todo lo que dejó de hacer. Mi felicitación por la claridad y contundencia de esa voz narradora, que aporta conciencia, personalidad y trascendencia al relato.
Mi abrazo entrañable y admirado, amiga poeta.

Ernesto. dijo...

Una excelente historia. Muy bien desarrollada. Y con palabras escogidas y acertadas.
Abrazo, Mariarosa.

Juan L. Trujillo dijo...

La admirable respuesta a alguien, que sin decir palabra, fué protagosnista de una ausencia. Con las palabras justas, nos llevas hasta ese final admirable, mientras no dejas de narrar todas las las cosas imperecederas, que dejó de vivir.
Perfecto relato.
Un beso.

Alfred dijo...

El pasado no la acepta; su tiempo en esa casa ya pasó.
Un relato muy emotivo.
Besos.

ETF dijo...

María Rosa, qué relato tan profundo. Esa casa que la espera en silencio, con rosales que preguntan y azahares que recuerdan, es casi un personaje más que la mira volver.
Impresiona cómo el pasado la rodea: los besos que no dio, los abrazos negados, el amor arrumbado. Y ese final, con la verja cerrándose, deja un eco de destino cumplido y de puertas que ya no se abren.
Un texto que conmueve y que se queda.
Un fuerte abrazo.

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

Te caracteriza este cuento y ese halo de misterio que se observa en los objetos que con el recurso de ña personificación se entrañan de lo humano. Un abrazo. Carlos

Valdo dijo...

Hola, me gustó el clima gótico que supiste darle al relato, suave pero efectivo. Y el final, con la llave invisible muy simbólico.
Otra cosa: muy bello homenaje a nuestras Malvinas en la columna del costado. ¡¡No las abandonaremos nunca!! Mucho menos hoy, día de la Reconquista ¡¡Ingleses go home!!
Abrazo.

🌺 Hada de las Rosas 🌺 dijo...

Buenas noches, MariaRosa, q cuento tan bonito y melancolico, tiene algo de esas historias en las que una casa termina siendo mucho mas que una casa; es memoria, lo que dejamos atras y todo aquello que alguna vez no supimos valorar!! que fuerte, amiga! a veces podemos regresar a un lugar, pero no necesariamente podemos volver a ser quienes fuimos alli.
Un abrazo grande.

Juvenal Nunes dijo...

Regressar a uma casa abandonada traz-nos à memória recordações que não podemos evitar.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes

el oso dijo...

Muy bueno, María Rosa, entrañable relato que recorre los sentimientos que gobiernan el abandono. Saludos

José A. García dijo...

"Bueno, si tanto insisten, ya me voy..."

Saludos,
J.

Laura. M dijo...

Triste relato. Buscando respuestas del pasado en el presente.
Buena semana Mariarosa.
Un abrazo.

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