Miré la hoja de hierba y me acordé de Whitman,
filósofo y viejo sabio, cada frase de él lleva a la meditación; “No dejes de
pensar que las palabras y la poesía pueden cambiar el mundo”
¿Puede el hombre cambiar el mundo?
Si quisiera, sí. Pero los intereses de unos son más
fuertes que los sueños de libertad y paz de otros.
La naturaleza toda es bella, cada flor nace sin pretensiones,
embellece cumple su ciclo y se va, deja el recuerdo y su imagen en la memoria.
Nos deslumbra, color y tersura son la muestra de que es única. Nada se le
parece ni otra flor de la misma especie; es perfecta. No tiene inteligencia ni
razonamiento, solo cumple su tiempo.
El ser humano nace inteligente, único y casi perfecto.
luego la vida con manos invisibles va sembrando virtudes… o sombras. A veces
por el contrario ambas habitan juntas.
Intentando entender el porqué de las guerras y la
maldad, terminé perdida en un laberinto que no me llevó a ningún lado, solo me
quedó claro que mi razonamiento es muy humilde para embarcarse en tanta
filosofía.
Y, sin embargo, el mismo ser humano: que descubre,
perfecciona formas de hacer la vida más cómoda; el que, tras estudios
sistemáticos, logra curar enfermedades que antes lo llevaban a la muerte, es
también quien por ambición y egoísmo destruye naciones e incendia la tierra.
Cuesta entender que un mismo ser salva vidas y crea
guerras. Un humano que se deja caer en la oscuridad creyendo que es inmortal y
solo es un ser incapaz de salvarse por sí mismo.
“El mayor
de todos los misterios es el hombre”
Sócrates.

10 comentarios:
Claro, el ser humano es capaz de crear belleza y transformar el mundo, pero también de destruirlo por egoísmo. Y me parece positivo tu cuestionamiento de por qué con la inteligencia no alcanza para frenar lo malo, lo negativo.
Mencionar a Withman me trajo bellos recuerdos de cuando por los 70s escuchaba nuestras bandas y leía la revista Expreso Imaginario. Qué linda época me resultó.
Un abrazo.
Muy cierto. Te deseo una buena semana. Te mando un beso.
Todos tememos capacidad para el bien y para el mal. Un beso
Mariarosa, qué placer leerte en esta reflexión tan profunda sobre la condición humana. Empiezas con Whitman y esa confianza en que la poesía puede transformar el mundo, pero enseguida señalas el contraste: la inteligencia no basta cuando los intereses pesan más que los ideales. La naturaleza aparece como ejemplo perfecto —cada flor única, completa, cumpliendo su ciclo sin pretensiones— y frente a ella, el ser humano, capaz de crear belleza y también de destruirla por egoísmo. Tu búsqueda para entender esa dualidad desemboca en la frase de Sócrates que lo resume todo: “El mayor de todos los misterios es el hombre”. Un fuerte abrazo, Mariarosa.
El hombre es humano y divino...puede crear y destruir...En su parte humana está el "ego" ambicioso, envidioso, insatisfecho y cruel...En su parte divina está la paz y el amor, que le impulsa a crear, a ayudar a los demás, a construiir y a mejorar cada día mirando al cielo...
Mi felicitación por tu profunda y acertada reflexión, María Rosa.
Mi abrazo entrañable y mi cariño.
Es el haz y el envés del ser humano, lleno de contradicciones. Lo malo es que muchas veces pesa más lo malo que lo bueno, demasiadas veces.
Un abrazo
Profundo y certero análisis de lo que es el ser humano... en su parte más humana!
Luego está el aspecto espiritual del ser. Ese gran "desconocido", que siendo la única realidad del personaje..., pasa vida tras vida sin hacerse consciente de ello.
Abrazo, Mariarosa.
yo tambien me pregunto como puede habitar en un mismo ser la capacidad de crear, sanar y embellecer el mundo, y al mismo tiempo la de destruirlo? creo que el quid es la ambicion desenfrenada, el deseo de poder y , sencillamente, la maldad.
Ademas quiero decirte hace mucho que me encanta tu frontis y siempre me olvido! se me pasan los dias y me olvido de decirtelo . Un besote, feliz noche.
Mientras continúe siendo más fácil destruir que crear, nada cambiará.
Saludos,
J.
Es cierto mi amiga, el hombre
crea bellezas y tambien las destruye,
no creo que cambie.
Besitos dulces
Siby
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