miércoles

La pintura

                                                                       Jan Griffier

copiado del blog.
https://angelesyrosas.blogspot.com/2026/06/arte-bajo-cero-durante-la-pequena-edad.html
 


No sé si los que leen esta historia la van a creer, ya que también a mí se me hace difícil de entender.

Todo comenzó un sábado, visitábamos con mi amiga Elvira, el Museo de Arte decorativo, mientras la guía nos conducía por los diferentes salones, yo me detuve frente a un cuadro que llamó mi atención por la realidad que expresaba. El autor Jan Griffier. La escena un grupo de personas caminando en una ciudad cubierta de hielo con un cielo oscuro que amenazaba tormenta, quedé abstraída mirando, la sensación que me invadió en ese momento fue de estar allí, patinando junto a esos niños y adultos a los que el frío no parecía afectarlos y disfrutaban de un día normal de paseo.

El río, estaba congelado, los árboles que rodeaban el paisaje eran fantasmas que extendían sus brazos al cielo. Toda la escena impresionaba por su realidad, los niños jugando, los mayores deslizándose por la piel del rio convertida en pista de patinaje y otros caminando y disfrutando el momento.

De pronto me vi allí, bajé la escalinata y comencé a deslizarme sobre el hielo con la mayor naturalidad, sin temor, nadie me prestaba atención, cada uno estaba en su mundo disfrutando y yo respiraba hondo tratando que el frío no me afectara. Me acerqué a un grupo de niños uno de ellos me tomó de la mano y me hizo girar, perdí estabilidad, caí sentada y resbalé sobre el hielo entre mi risa y la del pequeño.

Algo me arrancó de mi momento feliz.

Una voz; Señora, no se aleje del grupo por favor. Era la guía del museo que desde una puerta me hacía señas. Tarde unos minutos en volver a la realidad. ¿Qué me había sucedido?

¿Había dejado volar mi imaginación a tal punto que me eleve a otro lugar?

¿O fue solo una ilusión?

No lo supe a ciencia cierta, me alejé unos pasos, volví a mirar la pintura, y ya no era un cuadro, era una realidad, había estado allí, estaba segura, pero ¿quién me iba a creer, si yo misma dudaba?

Mientras abandonaba el salón y las dudas me asaltaban creyendo que lo vivido había sido un delirio, sentí el frío húmedo de mi vestido en mi espalda, en mis piernas, la caída en el hielo había sido real, me convencí que no fue una alucinación, pero tampoco pude darle nombre a lo vivido.

 



No hay comentarios:

La pintura

                                                                        Jan Griffier copiado del blog. https://angelesyrosas.blogspot.com/20...