martes

Volver a empezar.


 

 

-A veces creo que usted se ríe de mí.

¿Por qué pienso eso?

Por la forma que me mira cuando le hablo café mediante.

Yo sé que soy algo mayor, que un hombre de cincuenta años no puede pretender que una mujer de treinta se enamore de él.

En este momento sus labios están serios, pero sus ojos ríen, no me diga que no, usted se burla.

Beba su café, se va a enfriar.

Como le decía, me enamoré de usted, sé que está separada, que su esposo la engaño varias veces en tres años de matrimonio y sé que después de tanto desengaño no cree en el amor, mejor dicho, no cree en los hombres.

¿Qué cómo sé tanto de usted? La vi y la escuché hablando en este mismo bar con su amiga Rosalía, la que trabaja en la recepción de la empresa.

Voy a pedirle otro café, usted me mira y no habla, ni bebe.

¿Está llorando?

No por favor, no es mi intención hacerla llorar, solo intento decirle que tome su tiempo, y si mi propuesta de amor le interesa me responda…

 ¿Por qué llora?

¿Soy tan ridículo a sus ojos?

No la entiendo, primero me pareció que se burlaba de mí, ahora llora… no sé qué pensar.

Yo nunca me casé, en un tiempo tuve una pareja, casi diez años y yo creí que éramos felices, hasta que se fue, dijo que estaba cansada, que se iba a vivir con una compañera de trabajo… y se fue…

Me gusta cuando sonríe, tienen luz sus ojos cuando lo hace.

Somos dos desengañados del amor… tal vez…

¿Vernos mañana? ¿A qué hora? Claro que voy a ir. ¿Quiere que lleve el postre…?

 

14 comentarios:

Campirela_ dijo...

Un diálogo que promete reencontrar a dos almas que tal vez unidas se hagan una. Romántico, me gustó.
El amor nace en un instante sin darnos cuenta; ese es el encanto de amar.
Un besote grande.

Brurata dijo...

Bueno, al final, pese a la edad y los desengaños amorosos, parece que hubo entendimiento y un final con esperanza de ser feliz. Un gusto leerte .
Besos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El amor no tiene edad, nos dice este poemá dialógico. Un abrazo. Carlos

Ester dijo...

Un soliloquio, donde el monologuista nos da pistas de las opiniones de la otra persona. Un buen final que tengan suerte . Un abrazo

Alfred dijo...

Parece un monólogo, o quizás se está preparando.
Esperemos que tenga suerte.
Un saludo.

🌺 Hada de las Rosas 🌺 dijo...

Que bonito relato esperanzador. Me gusto esa idea de que, incluso despues de los desengaños, siempre puede existir una nueva oportunidad para volver a creer y volver a empezar.
😊💐 Muchos besos y abrazos 😊💐

Elda dijo...

Un diálogo sin respuestas que me ha recordado a Mario Benedetti.
Una idea estupenda como todas las que tienes siempre para elaborar las historias.
Un placer y un abrazo.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Un diálogo directo, valiente y sincero, capaz de llegar al alma y enamorar, sin duda alguna...Muy buen post, amiga mía...La vida ofrece nuevas oportunidades que el alma capta y es importante aprovechar...Mi abrazo entrañable por tus buenas letras, María Rosa.

Meulen dijo...

Siempre habrán segunda oportunidades...
de eso se trata la vida, de seguir adelante y encontrar paz...

Valdo dijo...

Amiga, está muy logrado el monólogo que permite intuir las respuestas de la otra persona. Me identifica el contenido, en distintas circunstancias me ha pasado algo así.
A esta altura de la vida y la humanidad ya nos queda claro que no hay edad para el amor.
Un abrazo.

Ernesto. dijo...

Una historia entrañable y simpática... :)))))
Abrazo, Mariarosa.

José A. García dijo...

No es el amor de quien hay que desengañarse, sino de las personas a las que se lo dedicamos...

Saludos,
J.

Soñadora dijo...

Y es así como dos almas se acercaron...
Abrazos, Mariarosa

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me gusta que haya terminado bien ese monólogo, diálogo.
Un abrazo.

Estafadora, estafada.

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