miércoles

Zapatos negros.




Si un hombre atravesara el paraíso en un sueño
y le dieran una flor como prueba de que había
estado allí, y si al despertar encontrara esa flor
en su mano…¿entonces qué?

“La flor de Coleridge” del libro: “Otras Inquisiciones” J. L. Borges.



A veces el cuentista sale a buscar una historia y otras veces ella lo encuentra a él. De manera simple, como el juego del duende que desea conceder un regalo y  elige a un mortal cualquiera.

La fiesta estaba aburrida, daba vueltas y vueltas sin encontrar un amigo para conversar. Una mujer  se acercó con dos copas, me ofreció una, le dije que no bebía y ella respondió:
—Es suave y lo va a necesitar.
—Por qué —pregunté.
—Le voy a contar algo que me sucedió y la va a sorprender.
Esperé su relato sin mucho interés.
“Me gusta vestirme elegante —dijo— y más aún el calzado fino, que no puedo comprarme. Soy asistente de un cirujano plástico, comprenderá que mi sueldo, aunque es bueno, no me permite lujos de ese tipo. Mi trabajo es  aburrido y me distraigo ideando cómo adueñarme de lo que me gusta. Sólo juego con mi imaginación, digamos que es un entretenimiento. Algunos sueñan con viajar, yo con robar. Hace unos meses descubrí en un Shopping un par de zapatos de cabritilla negra, adornados con  estrás, eran hermosos. Cada tarde al salir del consultorio, me detenía en la zapatería  y los miraba  enamorada. Era tal mi obsesión que una noche soñé que los robaba, seguramente realizaba en mi sueño  las aventuras que imagino en el día. Al día siguiente había olvidado mi aventura de maleante nocturna, pero al pasar frente al local, me sorprendió, que el motivo de mi deseo, ya no estaba  luciendo su elegancia sobre el estante de la vidriera. Entré a preguntar por ellos y el vendedor me dijo:
—Se vendieron ayer, una actriz los compró.
Y  susurró por lo bajo el nombre; Susana Legran.
Dejé de pensar en los zapatos, eso creí yo.


Días después,  acomodando un viejo mueble en el lavadero de mi casa, arrumbada en un rincón, hallé la caja con los zapatos.
No podía dar crédito a mis ojos. ¿Entonces aquel sueño había sido real? Y si no lo fue… ¿cómo llegaron los zapatos de cabritilla negra a ese mueble casi en desuso?”

La mujer guardó silencio esperando mi opinión, nada dije, sinceramente no le creí. Me preguntó:
—¿Usted cree que cuando el deseo de poseer algo es muy fuerte, se puede hacer realidad?
—No lo creo —respondí.
—Hace bien, si no lo hubiera vivido, tampoco lo creería.
Bajé mis ojos y comprobé que lucía zapatos muy finos, negros y con adornos de estrás. Respondiendo a mi mirada, se levantó la falda para que los viera mejor y me dijo:
—¿Son bellos verdad?”
Se alejó sonriente y creo que burlándose de mí.

Pero aún me esperaba otra sorpresa. Y fue leer en una revista de actualidad, un reportaje a Susana Legran; quien relataba que habían robado  en su epartamento y, extrañamente, sólo  se llevaron sus  zapatos  negros con estrás, que no había llegado a estrenar.



30 comentarios:

PieL dijo...

Curioso relato el de hoy María Rosa
me deja pensando
creo que los sueños si pueden ser reales pero más en lo que no es material .. no sé divago tal vez
bueno la srta parece que era cleptómana y sonámbula.. o tal vez un Genio de Aladino le cumplió aquel deseo ...

Un abrazo y feliz semana

José Manuel dijo...

Interesante relato donde el sueño y la realidad juegan con la interpretación del texto.

Feliz día
Un abrazo

Rafael dijo...

Es una bonita historia.
Un abrazo.

Bertha dijo...

La que la sigue la consigue: eran para ella y punto.El método aunque no muy ortodoxo pero...era su sueño y la imprudencia del dependiente también jugó su papel.

Un relato que es, como la vida misma.

Un abrazo feliz semana.

Mirella S. dijo...

Me gustó mucho, porque roza lo fantástico sin perder su cuota de realidad y deja al lector con la duda.
La sorpresa del final está bien conseguida. Muy bueno el nombre: Susana Legran... jajaja...
Un abrazo, Mariarosa.

maria del carmen nazer dijo...

ESPECTACULAR ! un relato IMPECABLE que mantiene el interés desde que comienza hasta el fin.¡me encantó !
Dicen que cuando uno desea algo con mucha intensidad , el deseo se concreta, pero en este caso me quedan muchas dudas.
¡Precioso !
Un montón de besos.

Magdeli Valdés dijo...

Interesante esto
lo que nos mueve a tantas seres ...
a buscar algo en la vida, aunque sea algo tan material como un par de zapatos pero que para quien lo quiere tendrá un gran significado supongo no?

yo creo que era una manera de justificar su mala acción que inventaba esa historia
así no se sentía abrumada con algo que íntimamente sabe que no esta bien
robar algo así se puede volver algo enfermizo...

con esas ganas podría haber querido un diamante y quizás eso le cumple mas que un sueño no?

te dejo mi aprecio de siempre

y un gran abrazo!

Amapola Azzul dijo...

El negro es un color muy elegante.
Bs.

TIGUAZ dijo...

Solo diré. QUE BELLO ES SOÑAR. Desde este otro lado del mundo, tu casa, mi sueño empaquetado en aquella caja de zapatos negros.

Beatriz Martín dijo...

jajajaja bueno ya me gustaría a mi soñar que me gano la loteria jajaja quien sabe uufff recorrería España entera es un sueño que tengo entre ceja ceja pero lo dudo mucho sin un duro pero estoy enamorada de Españ en fin... bueno el relato mágico, ameno y atrapa me gusto mucho María Rosa, un beso desde mi brilo del mar

Soñadora dijo...

Sueños que se convierten en realidad, algunas veces si se consigue no? Muy bueno tu relato!

Besos

Abuela Ciber dijo...

Me encanto leerte
Cariños

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Curiosa manera de conseguir las cosas que se desean, pero hay gente así... y sigue siendo así como si nada.

Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Bueno, de seguro era una actriz sin seguridad en su casa o el ladrón fue muy hábil.

Simpático relato.

Saludos María Rosa.

Antorelo dijo...

Qué bien has combinado realidad y fantasía. Como has ido girando la trama del relato para sorprender al lector en cada giro. Un placer leerte. Siempre. Un abrazo

María Socorro Luis dijo...

Me gusta ese aire fantástico, que sueles dar a tus, siempre, buenos relatos.

Con mi cariño.

Franziska dijo...

Interesante cuento. Muy bien narrado. Ha sido interesante la lectura y, naturalmente, con un final sorprendente, mágico. Felicitaciones sinceras. Un abrazo. Franziska

Rud dijo...

Hola, María Rosa
¡Excelente relato y un tipo de sueño muy extraño: robar!
Cordiales saludos, un abrazo

Lapislazuli dijo...

muy bueno!!!
Abrazo

Diego Sánchez dijo...

Te has superado con tan hermoso relato. Es sueño o realidad con pruebas. Es igual, algunas veces no sabemos si vivimos o soñamos.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

Diana de Méridor dijo...

Con lo cual parece que hay que hacer algo más que desear intensamente que sucedan las cosas para hacer que se cumplan. Es preciso ser más activo.

Feliz fin de semana

Bisous

Joaquín Galán dijo...

Emocionante historia donde la mezcla de sueño y realidad termina por satisfacer los deseos de la protagonista.Y una moraleja,si quieres que tus sueños se cumplan,no te conformes solo con soñar...:)

Un placer María Rosa.

PEPE LASALA dijo...

Gran relato María Rosa, fundamos el sueño con la realidad. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Se rompió el limite entre lo real y lo onirico.
Me gusta esa idea.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Está claro que te inspiraron las musas.

ReltiH dijo...

SIEMPRE MUY ENIGMÁTICOS TUS PENSAMIENTOS. EXCELENTE!!!!!!
ABRAZOS

María dijo...

Un placer leerte.

Todos deseamos nuestros sueños se cumplan.

Me gustan los zapatos.


Un beso.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

NO hay nada que más seduzca a las mujeres que los zapatos. Conozco una amiga que hasta les hizo un aparador, que un amigo cuando los vio en aquel armario, le prepuso que participara en un concurso de artes plásticas, mandando la obra como una instalación, y ganó.TU cuento -he ahí lo relevante-lo pone a pensar en el final. Haces que el lector juegue con el cierre. Me dije, asesinó a la artista de cine, a pesar de la clave cleptómana que habías dado...y resultó ser el robo, el remate de la historia. Mi abrazo y admiración. Carlos

lichazul alqantar dijo...

debo de ser de las pocas mujeres que los zapatos no le importan jajaj
la verdad no me quita el sueño pasar un año con un solo par de zapatos y un solo par de zapatillas

sabes hoy leía en otro blog esto de los sueños y no sé , pienso que es una concordancia o como la llaman los holísticos sincronía...pero sin duda uno Decreta el día , inconscientemente vamos dando pasos para que lo decretado se cumpla

besitos y buen comienzo de semana

El Rincón de Aura dijo...

Apenas leí las 2 primeras líneas me atrapó, muy bueno.

La foto.

La única vez que vi la imagen tendría unos siete años y me conmovió su crudeza. Entré en un mundo ajeno del que no comprendía el si...