lunes

Entre la aguja y el dedal.




Duermen los gorriones a la hora de la siesta, todo el jardín enmudece con ellos.
Hace calor, pero en mi corazón hace frío y reina el espanto  desde aquella mañana en que te alejaste, buscando una nueva quimera. Fue mejor así, tus palabras eran de cristal, traslucían tus engaños y ya nada nos unía, ni el deseo, que se fue perdiendo abrazado al silencio y a la orfandad del amor.

Me hundo en mi sillón y evito pensar; frente a mí, tu madre cose e hilvana un ilusorio vestido entre un revoltijo de trapos que intentan parecerse a la seda. Ante cada sonido que llega de la calle, levanta los ojos y mira hacia la puerta, suspira y continúa cosiendo. Ella no pierde la esperanza de verte regresar, observa una imagen religiosa que está sobre un estante, mueve los labios en un rezo mudo y regresa a la aguja y al dedal.


El claroscuro del atardecer avanza entre los rosales y dibuja reflejos sobre el piso de largas maderas opacas. Una sombra, quizá una cortina, se desliza por el comedor y mueve el aire, debe ser el aliento del verano que deambula por los rincones. Es la hora de cenar; pero no tengo hambre, sólo sed y en mi vaso, el vino juega con  las notas musicales de un saxo lejano. Tu madre sigue cosiendo el mismo  vestido que intenta parecerse a la seda y ya está húmedo de sal.



28 comentarios:

Andres Lopez dijo...

Has bordado con seda fina , hermosas metáforas los sinsabores y a la vez los claroscuros del amor compartido, de la rutina, describiendo el hastío con estilo dulce, sobrio y genial.
¡Me gusta!
Besos
André

Rafael dijo...

Preciosas letras que parecen salidas de un cuadro...
Un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Como me recreo cuando llego a tu espacio, has sabido dar todo el ambiente de la figura que se espera con la ilusión de su regreso.
¡Precioso!
Besos.

Gladys dijo...

Que bonito aunque nostálgico cuento amiga, dibujas muchas imagenes.

Un abrazo que tengas una feliz semana.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Un marcado clima de melancolía.

José Manuel dijo...

Una preciosa imagen plaga de nostalgia.

Feliz día
Un abrazo

María Pilar dijo...

Precioso relaato. Te felicito.

Mª Jesús Muñoz dijo...

María Rosa, qué bien has hilvanado ese ambiente de nostalgia y tristeza...La madre trascordada, ausente y en espera...Y ella decepcionada, observando cómo pasa el tiempo en la misma monotonía...Y es que una ausencia amada, siempre está presente.
Mi felicitación y mi abrazo grande, amiga.
M.Jesús

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Que buena imagen es este cuento sobre los estragos que deja la ausencia del otro, no solo para la madre, sino para la familia. Todo se vuelve nostalgia dura. Un abrazo. carlos

Susana Jiménez Palmera dijo...

Imágenes entrañables, diáfanas. He visto ese hilar en tus palabras y en las estampas que has pintado. Gracias por compartir. Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Se percibe los sentires que afloran de tus letras
Cariños

Franziska dijo...

Has conseguido crear un ambiente magistral. Dos mujeres que esperan al mismo hombre. La madre no pierde la esperanza; ella, la protagonista, soporta la amargura. Algo muy hondo se desgarra y ya no tendrá reparación. En ella no anida otra posibilidad que el desaliento. Hermoso relato. Breve pero lleno de emoción. Un abrazo. Franziska

José A. García dijo...

Convertir un calor como el de estos últimos días en literatura no es tarea fácil para nadie... Pero este es una muy buen intento.

Saludos,

J.

MaRía [PieL] dijo...

Nostálgica escena María Rosa , el no saber ... en la espera a veces es tedio y otras tb quimera
Describes con una bella sutileza siempre y por eso para mi al menos es un placer perderme en tus letras

un abrazo grande

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Esperar, esperar... los tristes momentos se hacen eternos.

Abrazos.

ReltiH dijo...

UFFFFFFFFFFF. MAGISTRAL.
ABRAZOS

Pluma Roja dijo...

Y la madre como Penélope cosía y cosía un traje ilusorio.

Precioso.

Saludos María Rosa.

TIGUAZ dijo...

Es aconsejable seguir cosiendo mientras podamos mantener el hilo vivo, después...., Dios marcará las conveniencias de los senderos cansados.
Como siempre profundo y con ese toque magistral que das a tus escritos. Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...


Otro de tus excelentes relatos llenos de sentimiento, estilo y poesía. Siempre feliz de leerte, querida amiga.

Kasioles dijo...

Una madre, jamás olvidará y seguirá esperando eternamente a ese hijo que ama, y perdona aún a sabiendas que yerra.
En cuanto al amor, es tan delicado...
Me ha encantado.
Cariños en abrazos.
Kasioles

maria del carmen nazer dijo...

Bellísimo y delicado relato lleno de felices metáforas.
Un auténtico gozo leerte.
¡Me encantó!
Muchos besos
Feliz jueves !

el oso dijo...

Cómo resuenan los ecos del amor que ya no está. Me gustó mucho esta descripción del "cómo quedan las cosas, pero más las personas".
La madre, es posible imaginarla completamente.
Besos!

maría del rosario Alessandrini dijo...

Una prosa poética que se afirma en su lenguaje de desamor más triste, te quedo preciosa.
Besos

Diego Sánchez dijo...

Entre la nostalgia y la esperanza, la melancolía del pensamiento.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

Diana de Méridor dijo...

Qué bello, María Rosa. Qué bien elegida cada palabra para transmitir un sentimiento. Tiene usted una gran facilidad para hacerlo, y ha vuelto a demostrarlo.

Feliz fin de semana.

Bisous

Lujan Fraix dijo...

QUE HERMOSO MARIA ROSA, ME RECUERDA A ESCRITOS QUE HE LEÍDO POR AHÍ, DE ESOS QUE TE LLENAN DE RECUERDOS, DE PERFUMES, DE NOSTALGIAS, DE AMORES SOLITARIOS... ES COMO UNA IMAGEN QUE ME LLEGA, A VECES, CUANDO LEO UNA NOVELA Y EMPIEZO A IMAGINAR SECUENCIAS. HERMOSO. UN BESO GRANDE Y GRACIAS POR DARME ÁNIMOS CON LA NOVELA. ESOS DÍAS QUE PUBLIQUÉ UNA PROMOCIÓN GRATUITA TUVE 33 PEDIDOS, ES POCO PARA TODOS LOS QUE COMPITEN EN AMAZON, ALGUNOS CON MUCHÍSIMOS PEDIDOS; PERO YO ME CONFORMO PORQUE DE LO CONTRARIO LA TENDRÍA GUARDADA EN UN RINCÓN.
ABRAZO FUERTE

Manrique dijo...

"Vive tu vida como si cada acto fuera a convertirse en ley universal"
(Immnuel Kant)
Boitos versos.
Abrazos

Basilisa dijo...

Hermoso cuento. Sigue en mi cabeza retumbando"tus palabras eran de cristal, traslucían tus engaños y ya nada nos unía, ni el deseo, que se fue perdiendo abrazado al silencio y a la orfandad del amor." Me gustó mucho leerte. Un beso.

La foto.

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