lunes

La espera.




La seda negra del vestido la envolvió como una caricia. Se miró  en el espejo. Le gustó la imagen que le devolvía el cristal. Se soltó el pelo que cayó sobre sus hombros y se deslizó por su espalda. Se calzó los zapatos y pensó que tal vez no podría caminar con un tacón tan alto, pero era un día especial y bien merecía el sacrificio.

Bajó las escaleras. 
Todo estaba dispuesto, la mesa, las luces apagadas; apenas iluminaban la habitación tres velas,  entregando una luz suave y temblorosa. Sólo faltaba que él llegara.
Fue hasta la ventana, la calle se veía solitaria, el viento de otoño movía las ramas  de los árboles,  una  hoja seca, liviana como una pluma, dibujaba círculos en el aire, se dijo que se parecía a ella y se estremeció.
Se acercó a la mesa y se sirvió una copa de vino,  el sabor frutado le perfumó la boca.

Volvió a mirar la noche, una media luna como un cuchillo cortaba el cielo oscuro; por momentos, cubría su luz alguna nube  y el paisaje se teñía de bruma, casi no había estrellas. Caminó por el cuarto, observando los detalles. Creyó escuchar que un auto se detenía y volvió a la ventana, la calle estaba vacía. Ya eran las diez y él no llegaba.
Se quitó los zapatos, apagó las velas y quedó a oscuras, el vino cosquillaba en su boca y sus parpados se cerraban.

Era medianoche cuando subió a su cuarto, llevaba  la copa casi vacía. Se acercó al espejo, se miró en la inmensidad de sus ojos e intentó borrar con la mano la tristeza que le devolvía  el cristal. Otra vez. Otra vez la cama fría del olvido la arroparía, había llegado el momento de sepultar  el ayer y despedir los sueños perdidos. Ahora era ella la que debía olvidar.  Demasiado tiempo esperando a quien no quería regresar. 
Bebió el último sorbo de vino y se quitó el vestido.


23 comentarios:

Rosana Marti dijo...

A veces no hace falta esperar tanto para darse cuenta que una no es correspondida, aunque en ocasiones la ilusión asoma nuevamente para brindarnos esa duda.

Besos y feliz semana.

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

en cosas del amor, las expectativas siempre dejan hiel a su paso
por eso mejor no proyectar( se) en el otro lo que se anhela

buena semana
abrazos

Carmen Estany dijo...

Una noche triste la de la protagonista.Hace bien en desengañarse.
Tiene la vida por delante y con esta actitud determinante de borrón y cuenta nueva, seguro le ira mucho mejor.
Muy buen relato.
Un abrazo amiga

Abuela Ciber dijo...

Siempre hay energias para recomenzar o mejor renovar la vida.
Saber decir hasta aca llego es doloroso pero imprescindible
la vida es bella de ser vivida siempre hay nuevas oportunidades
Bello leerte
Cariños

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Aquí cabe aquel dicho: el que espera desespera, y esperando se queda. Alguna vez escribí un cuento, que está en mi libro Ha llegado la hora, sobre esa espera, pero en otro tono, para la mujer confirmar en la última de sus espera, que había quedado para vestir santos. UN abrazo, y qué grato leerte,querida Rosa. Carlos



Pluma Roja dijo...

Dramático. Pero el personaje lo tomó calmadamente y creo que es la mejor actitud.

Un relato que es un reflejo de las realidades cotidianas.

Abrazos María Rosa.

Mery Garabote dijo...

esas largas esperas, en las uno no sabe que hacer, que no decaiga el amor, que la esperanza es un arbol de raices amargas pero de frutos muy dulces, un beso

Franziska dijo...

¡Cuánta amargura y qué triste ffinal! Entiendo que es la última copa, es decir, que decide irse para siempre. Un abrazo. Franziska

Ernesto. dijo...

Un relato natural bellamente descrito, Mariarosa.

"...se miró en la inmensidad de sus ojos..." Una frase magistral. Ojos como esos he visto algunos.

Un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Siempre hay una esperanza de cualquier objetivo incluso con el amor esperado que no llega a responder, pero no hay que desvanecerse y seguir luchando para conseguir lo que uno espera.
Un abrazo.

Mirella S. dijo...

Una espera más, a veces son necesarias muchas hasta que llegue el desencanto y la ilusión se apague, como las velas.
Muy buen relato, Mariarosa.
Besos.

Anónimo dijo...

A pesar de lo negro del atuendo,...en esta historia, la narrativa se viste con las mejores galas,.... No solo es interesante el leerla,...también es importante saber cuando es necesario dejar de soñar. Todo escrito que deja una enseñanza, un moraleja. o simplemente una nueva visiòn de las cosas puede servir de ejemplo para muchas personas...Y un desenlace abrupto,...pero levemente sugerido....Otra joyita en tu haber,..querida María Rosa.
JUAN ÀNGEL PETTA.--

Elda dijo...

Que bella descripción de la situación, serena, envolvente, mágica aún con decepción y todo.
Hora de olvidar lo que no será...
Mariarosa, me encanta como escribes y lo que has escrito.
Un abrazo.

TIGUAZ dijo...

Bello, como todo lo que escribes. Demos una esperanza al tiempo y pensemos que alguna circunstancia adversa sucedería, quizás mañana..., tendrá que calzarse los tacones y sentir la caricia de sena del negro vestido. Mi cariño y un beso.

Diego Sánchez dijo...

Feliz fin de semana.
Un abrazo.

PEPE LASALA dijo...

Precioso el relato María Rosa. Espero que estés bien, yo ya he vuelto de vacaciones. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

Lujan Fraix dijo...

Qué bello es tu relato María Rosa como siempre. Lo describes tan bien que hace que podamos ver la imagen. Eso suele suceder, a veces el olvido no llega, se necesita tiempo.
Un beso enorme

PD gracias por leer mi novela querida amiga. Respondo allí mismo. Mil gracias nuevamente.

Josefa dijo...

Precioso y triste relato. A veces nos empeñamos en hacer realidad los sueños y unas veces lo conseguimos y otras nos damos el batacazo.
Está Tan bien narrado tu relato que te hace ver toda la escena como si de una foto se tratara.

Un abrazo.

Magdeli Valdés dijo...

Que bien
al fin tomo conciencia de su valor ...
lo que se es y se vive
sin esperar que del otro venga la felicidad
que siempre anida en ella misma.

Soñadora dijo...

Muchas veces cuesta entender y aceptar que es tiempo de voltear la página.
Un fuerte abrazo Maria Rosa.

María Socorro Luis dijo...


Tu manera tan especial de marrar es, para mi, lo mas admirable. Eres estupenda.

Ahora que he podido entrar, me quedo a disfrutar de lo atrasado.

Abrazo larguísimo.

el oso dijo...

Las cosas que hacen bello un momento que podría parecer patético pasan por la actitud y las elecciones vitales.
Muy bueno
Besos

maría del rosario Alessandrini dijo...

Triste, al fin los amores se alejan y nos dejan ese sabor nostálgico.
Excelente

Retazos.

Nací en un barrio-campo, entre el verde de la alfalfa y calles de tierra, con mariposas mañaneras y luciérnagas nocturnas, dond...